DENTADURA CON LUZ PROPIA: Evidentemente, al gobernador Gustavo Sáenz le sentó muy bien el receso de verano. No solo habría servido para tomar distancia del traqueteo cotidiano de la gestión, sino también para volver a escena con una imagen visiblemente renovada. Se pudo ver que el mandatario estrenó un comedor más blanco, impoluto y ostentoso, cuyo valor, a juzgar por la estética, podría competir tranquilamente con el de una Ferrari. Pero los cambios no se limitaron al mobiliario. La fisonomía del gobernador también llamó la atención, con una frente de escasa gesticulación y una sonrisa notablemente más prolija. Detalles que no pasaron desapercibidos y alimentaron comentarios en el mundillo político. Vacaciones, descanso y, aparentemente, algunos retoques. Un receso que dejó huellas más allá de la agenda institucional.
VOCERA POR UN DÍA: La designación de Paula Benavides como vocera de la Secretaría de Comunicaciones de la Provincia de Salta tuvo un estreno fugaz. Su presentación formal se limitó a una única conferencia de prensa, que terminó siendo, hasta ahora, la primera y la última. Desde aquel debut, no volvió a convocarse a los medios ni se habilitaron instancias para explicar decisiones, políticas o anuncios del Gobierno provincial. El silencio posterior dejó en evidencia que el rol de vocería quedó rápidamente desdibujado. Lejos de consolidar un canal institucional de diálogo, la experiencia pareció más un gesto para la foto que una política sostenida de comunicación pública. Así, la vocería pasó de promesa a anécdota en tiempo récord. Un caso llamativo de debut y despedida en la comunicación oficial.
CREATIVIDAD CERO CALORÍAS: El gobernador Gustavo Sáenz recibió al ministro del Interior, Diego Santilli, con un almuerzo protocolar en Finca Las Costas. Pero, fiel a la costumbre y sin margen para la sorpresa, el menú volvió a ser el de siempre. Empanadas, las infaltables, a cargo del amigo del gobernador, Roque Pose. Nada nuevo en la mesa ni en la propuesta gastronómica. Para acompañar, la ya clásica gaseosa cero calorías, convertida en marca registrada de los encuentros oficiales. Vino de cortesía, esta vez, no hubo. Tampoco brindis ni gestos que salieran del libreto. El postre, brilló por su ausencia. Un almuerzo correcto, austero y absolutamente previsible. Tan previsible como la falta de creatividad a la hora de invitar a comer.
VUELVE EL PERRO ARREPENTIDO: La arquitecta Claudia Lamas decidió dar marcha atrás con su despedida de la administración provincial. La ex Subsecretaria de Patrimonio Cultural resolvió regresar al Estado desde el mes que viene, esta vez como trabajadora raso del Museo de Arte Contemporáneo. Solo recordaremos que Lamas continuó vendiendo obras de arte en su galería privada mientras era funcionaria, algo que todo el sector cultural criticó y reclamó por entender que era incompatible. Ahora, sin cargo jerárquico ni despacho propio, vuelve al llano institucional. La decisión no cayó bien entre los trabajadores del MAC. Un equipo que, aseguran puertas adentro, funciona como relojito suizo. En la cultura salteña, al parecer, los recorridos no siempre son lineales. Y los regresos, lejos de celebrarse, a veces generan más preguntas que respuestas.
OPERACIÓN HUMITA: El concejal capitalino José García volvió a exhibir una agenda generosa en tiempo libre y llena de fotos armadas con IA para sorpresa de nadie. Desde sus redes sociales, el ex Operación Triunfo y ex Humitero Prince ofreció sus servicios gratuito para cantar “el Ave María” a Lali Espósito y a su futuro marido, el periodista Pedro Rosemblat, en su casamiento. Una propuesta artística que confirma que al edil tiene tiempo de sobra y no importa cuánto se inunde la plaza Gurruchaga. Baches, servicios y reclamos barriales siguen fuera de escena. Entre el ocio, el canto y el show, la función pública queda en segundo plano.
UN LORO VOLADOR: El ministro de Economía, Roberto “Loro ocre” Dib Ashur brilla por su ausencia desde hace casi veinte días. Un silencio prolongado que ya lo posiciona como el funcionario con más vacaciones del gabinete. Mientras el gobernador Gustavo Sáenz no superó los diez días de descanso, en Economía el receso parece haberse extendido sin aviso ni cronograma. Tal vez los números estén tan ordenados que ya no requieren presencia, o como todos los años, en enero no se paga casi a ningún proveedor. O quizás la macro provincial se maneje sola, desde alguna playa de arena blanca. Lo cierto es que, entre balances y ausencias, el ministro sigue sin aparecer. En tiempos de ajuste, el ocio también parece haber sido bien administrado.
POLÍTICO EN MODO FITNESS: El ex senador por Cachi, Walter Wayar, decidió reinventarse en tiempos de crisis. A la actividad política y al contacto territorial ahora le sumó el universo de las ventas on line. Cómo influencer sub 70. Desde Instagram, promociona bandas elásticas para entrenar sin salir del living. Con las workout track o “Goma System” en mano, ejecuta rutinas pensadas para el público joven del CrossFit. La musculatura es lo de menos; la exposición, central. Wayar demuestra que no hay rubro que le resulte ajeno ya bailó, ya cantó y ahora es influencer. Un dirigente todoterreno, incluso con banda elástica incluida.