SALTA – El intendente de Rosario de Lerma, Sergio “Topo” Ramos, volvió a responsabilizar al Gobierno provincial por los problemas en el suministro de agua que afecta a distintos barrios, en medio de crecientes reclamos vecinales por la falta del servicio. Sin soluciones de nadie, los vecinos lo confrontaron nuevamente y la situación escaló a tal punto de producirse un cruce entre el jefe comunal y uno de los presentes
Ramos apuntó contra la administración provincial y aseguró que la crisis responde a la falta de inversiones en infraestructura, ya que la localidad cuenta solamente con nueve pozos de agua. Según sostiene, la Provincia es la principal responsable de garantizar el acceso al agua potable y de ejecutar las obras necesarias para evitar cortes prolongados.
Las explicaciones no solo no calmaron a los vecinos reunidos en la plaza principal, sino que avivó el enojo. Uno de ellos, entre los gritos y reclamos, propuso que el intendente iniciara una huelga de hambre para poder obtener algún tipo de respuesta. El ofrecimiento, a Topo Ramos, estuvo lejos de gustarle.
«No sos respetuoso, a mí me respeta», le espetó mientras se acercaba al hombre para discutir más de cerca. «No me venga a poner amenazas, está muy equivocado, no me tire la bronca», gritó el ciudadano furioso.
Luego de la discusión, Ramos decidió retirarse repentinamente, dejando a los presentes sin soluciones, sin propuestas y sólo con más enojo e incertidumbre por la falta de agua.