SALTA.- Esta mañana, previo a la apertura de sesiones legislativas, un grupo de profesionales se manifestó mientras llegaba el gobernador Gustavo Sáenz al edificio de calle Mitre. Pese a los intentos del jefe de Gabinete para suspender la marcha, los profesionales insistieron con enfatizar la situación del IPS.
Antes del inicio formal del período ordinario y mientras ingresaba a la Legislatura el gobernador Gustavo Sáenz, la escena institucional quedó atravesada por un reclamo que ya no es aislado. Odontólogos, nutricionistas y trabajadores sociales volvieron a visibilizar la crisis que atraviesa el Instituto Provincial de la Salud, intervenido hace más de un año. Un tiempo sin que, según los prestadores, se adviertan mejoras sustanciales.
Los odontólogos denunciaron demoras en los pagos de hasta 90 días y honorarios desactualizados frente al contexto inflacionario. Entre los puntos centrales del petitorio exigieron ser recibidos por el interventor y una recomposición arancelaria. En paralelo, nutricionistas y profesionales del trabajo social reclamaron que se avance en la aplicación y tratamiento de la Ley 8444 como marco regulatorio de sus prestaciones.

La intervención del IPS que no logró revertir la crisis
La intervención del IPS fue presentada en su momento como una herramienta para ordenar las cuentas y transparentar la administración. Sin embargo, la persistencia de los conflictos instala una pregunta incómoda: si la medida fue excepcional, ¿por qué no logró revertir la crisis?. “Antes no estábamos en una panacea, pero desde la intervención estamos mucho peor”, sintetizó uno de los profesionales durante la manifestación.
En la apertura del año legislativo, el reclamo sanitario se coló en la agenda política provincial. La protesta no solo expuso un malestar sectorial. A la vez, dejó en evidencia que el IPS continúa siendo un frente abierto para el Gobierno, un problema estructural que aún espera respuestas concretas. Y las pancartas y ruido de los manifestantes quedaron resonando en calle Mitre.
