SALTA – La concejal Agustina Álvarez celebró en las últimas horas la aprobación del Régimen de Acompañamiento al Sector Turístico, destinada a hoteles, alojamientos, gastronómicos, agencias de viajes y prestadores turísticos. Sin embargo, la medida no deja de llamar la atención debido a ser selectiva: mientras bares y restaurantes son beneficiados con la gratuidad del uso del espacio público, kioscos y otros puestos que dan trabajo son perseguidos y desalojados.
Según la edil, el sector tendrá una exención durante seis meses del 100% de intereses de deuda de la TISSH, de la Tasa de Diversiones y Espectáculos Públicos, de la Tasa de Publicidad y Propaganda, y de la Tasa de Ocupación de Espacios Públicos. El beneficio durará seis meses y espera traer alivio al rubro luego de malas temporadas seguidas.
Aunque la decisión es positiva para un sector que se vio realmente afectado por la falta de promoción turística en la provincia y la crisis económica general, es llamativa la selección que se realiza sobre quiénes pueden ocupar un espacio público, siendo que el propósito es generar trabajo.
Hace tan sólo un mes, la Municipalidad de Salta ordenó el retiro de un kiosco de chapa instalado sobre el espacio público en la intersección de Ruta 51 y avenida Banchik, en el ingreso al barrio 14 de Mayo. Sin contemplar la situación de los trabajadores, ordenó su quita inmediata. Días después, se retiró un comercio en Parque Belgrano y de una verdulería en la rotonda de Limache.
La seguidilla de ocupaciones ilegales abre la puerta a la discusión sobre las condiciones de las personas que se ven en la necesidad de salir adelante como puedan. En vez de dar concesiones a algunos, es necesario que se debata sobre beneficios que signifiquen un respaldo para todo aquel que quiera salir adelante.