Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Opinión

Emiliano Durand, su imagen no repunta y se aleja de su reelección

Con un 36,8 por ciento de imagen positiva y un aplastante 58,3 por ciento de negativa, Durand se ubica dentro del reducido grupo de los ocho intendentes con peor valoración nacional

Emiliano Durand

SALTA.- (Por Diego Nofal) La política salteña, a menudo una montaña rusa de emociones y pactos bajo la mesa, nos regala un nuevo capítulo digno de análisis. El intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand, enfrenta un presente turbulento que pone en duda no solo su gestión, sino también sus aspiraciones de continuar en el cargo a partir de 2027. Según el último ranking de CB Consultora correspondiente a marzo de 2026, el jefe comunal aparece en el puesto 23 entre 24 intendentes del país, una posición que enciende todas las alarmas en el búnker municipal .

Con un 36,8 por ciento de imagen positiva y un aplastante 58,3 por ciento de negativa, Durand se ubica dentro del reducido grupo de los ocho intendentes con peor valoración nacional, un duro golpe para quien supo ser una figura mediática destacada. Este número no es solo una estadística fría, sino el reflejo de una gestión que aún no logra conectar con el electorado de la capital.

Estar penúltimo implica que, en comparación con otras ciudades del país, el trabajo municipal es visto con lupa crítica y predominantemente de manera negativa por los vecinos. En términos políticos, esto se traduce en un problema de percepción pública, donde el rechazo duplica ampliamente al apoyo, lo que impide consolidar un núcleo duro de aprobación que respalde las decisiones del Ejecutivo local . La luna de miel con la ciudadanía, si es que alguna vez existió, parece haber terminado incluso antes de que se terminen de pintar los cordones de las plazas prometidas.

Para entender el fenómeno, hay que retroceder al origen político de Durand, quien asumió en diciembre de 2023 tras ganar unas elecciones municipales donde su perfil de periodista y conductor de medios le otorgó una alta visibilidad . A diferencia de los tradicionales caciques políticos con territorio marcado a fuego, el actual intendente llegó al cargo después de ser senador provincial, pero con una base territorial que todavía parece estar en construcción.

Si bien su manejo de los medios es hábil, gobernar Salta Capital requiere más que conferencias de prensa; exige presencia en los barrios del sudeste y soluciones concretas a problemas estructurales que aquejan a la ciudad desde hace décadas. Los ejes de su gestión, que incluyen obras de infraestructura vial en la zona sur, la recuperación de plazas y espacios públicos, y la renovación del alumbrado, son iniciativas loables que cualquier vecino aplaudiría. Sin embargo, la letra chica de la realidad municipal muestra que los conflictos urbanos históricos como el estado calamitoso de las calles, el caos del transporte, la persistencia de microbasurales y las inundaciones en barrios vulnerables siguen estando en el top of mind de los salteños .

Cuando estos problemas persisten y se convierten en parte del paisaje cotidiano, la imagen del intendente suele terminar sepultada bajo el barro de las quejas vecinales, y en este caso, las encuestas no hacen más que confirmarlo. Al mirar el espejo retrovisor y compararlo con sus antecesores, la situación de Durand se vuelve aún más preocupante.

Figuras como Miguel Isa consolidaron su poder gracias a una presencia territorial feroz en los barrios populares, mientras que Gustavo Sáenz supo combinar obras vistosas en el centro con un carisma que le permitió saltar a la gobernación . Incluso Bettina Romero, con altibajos, intentó una modernización administrativa. Durand, en cambio, parece atrapado en un limbo donde no termina de ser el gestor eficiente que prometió ni el político de raza que seduce a las masas. Hoy, su capital político depende casi exclusivamente de lo que ocurra en los próximos meses, aunque el reloj electoral corre en su contra y no perdona a los distraídos.

La geografía electoral de la ciudad de Salta es cruel con los intendentes débiles. Las elecciones en la capital se definen en el sudeste, en barrios populosos como Solidaridad, San Ignacio o Limache, donde la participación es masiva y el voto es mayoritariamente de sectores populares que exigen respuestas rápidas . En esas zonas, la imagen de Durand no termina de repuntar, y si la oposición logra articular un discursúnico convincente, el oficialismo municipal podría enfrentar una derrota aplastante en 2027. Mientras tanto, en la zona norte y oeste, el voto de clase media es más volátil y suele inclinarse por quien promete orden y seguridad, dos asignaturas que aún figuran con bajo puntaje en el boletín de calificaciones del intendente.

A pesar del sombrío panorama, no todo está perdido para Emiliano Durand, aunque el camino se haya convertido en una cuesta empinada. Su piso de imagen positiva del 36 por ciento aún le otorga un núcleo de apoyo significativo, y la fragmentación de la oposición en la capital salteña podría jugar a su favor si logra capitalizar el descontento de manera inteligente . Además, cuenta, solo por ahora hay que aclarar, con el respaldo del gobernador Gustavo Sáenz, un apoyo crucial que le garantiza recursos políticos y estructura territorial para intentar remar contra la corriente . La pregunta es si esa ayuda será suficiente para remar más rápido que los problemas que lo hunden en el ranking.

En conclusión, la reelección de Emiliano Durand se aleja en el horizonte como un barco que pierde impulso en medio de la tormenta. Con una imagen negativa que supera el 58 por ciento y una ubicación entre los peores del país, el intendente necesita un giro de timón urgente que sea percibido por los vecinos . Las variables clave serán la visibilidad de las obras, la gestión de los conflictos políticos cotidianos y, sobre todo, la capacidad de recuperar el corazón de los barrios que históricamente definen las elecciones en Salta. Si la gestión no logra resultados tangibles antes de que termine 2026, la capital podría estar frente a un cambio de mando inevitable en 2027, y el periodista que un día conquistó las pantallas podría terminar siendo una nota al pie en la historia política de la ciudad.

La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
X @turconofal.