SALTA – Un momento de tensión se vivió durante una reciente actividad oficial, cuando comunidades originarias denunciaron que no se les permitió exponer sus problemáticas ante el gobernador Gustavo Sáenz. El episodio generó malestar entre los presentes y derivó en fuertes críticas hacia el ministro de Desarrollo Social, Mario Mimessi.
Según relataron testigos, el funcionario intervino para interrumpir o limitar el reclamo que integrantes de pueblos originarios intentaban realizar directamente al mandatario provincial. La situación provocó indignación entre los lugareños, quienes aseguraron que aguardaban ese encuentro desde hacía más de dos meses.
“Después de tanto tiempo esperando, no nos dejaron hablar”, señalaron desde las comunidades. De esta forma, remarcaron la frustración por no haber podido plantear sus necesidades en un espacio que consideraban clave.
El hecho reavivó cuestionamientos sobre el vínculo entre el Gobierno y los pueblos originarios, especialmente en relación al acceso al diálogo y la respuesta a demandas históricas.
Días atrás, el cacique de Misión San Luis, una comunidad indígena ubicada en el municipio de Santa Victoria Este, denunció que el Ministerio de Desarrollo Social provincial no cumplió con los compromisos de asistencia tras la crecida del río Pilcomayo que obligó a las familias a abandonar su territorio. Mientras Mario Mimessi se muestra así mismo con el agua tapándole el cuerpo sólo por la foto, las personas siguen sin tener un auxilio demandado hace meses.
“Ahora lo único que han hecho es cortar llamadas”, expresó Celedonio Torres en diálogo con Salta/12, al describir la falta de respuestas oficiales frente a la situación que atraviesa la comunidad.