SALTA – El exintendente de Coronel Juan Solá-Morillo, Atta Gerala, fue exculpado por el Tribunal Oral Federal N°2 de Salta bajo el principio de beneficio de la duda. La causa investigó el desmantelamiento de 120 kilómetros de vías del Ferrocarril Belgrano en el Chaco salteño.
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta resolvió absolver a Gerala en la causa que investigó el robo y contrabando de rieles del Ferrocarril Belgrano. La decisión se basó en el principio de beneficio de la duda, al considerar que no existían pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad penal.
El fallo fue dictado por los jueces Domingo Batule, Diego Matteucci y la jueza Gabriela Catalano. Concluyeron que, si bien la investigación reunió indicios relevantes, estos no lograron quebrar el estado de inocencia del exjefe comunal. En ese sentido, destacaron el trabajo de la fiscalía, encabezada por Eduardo Villalba, pero señalaron la ausencia de evidencia directa que vincule a Atta Gerala con la maniobra ilícita.
La acusación
La acusación sostenía que el exintendente integraba junto a su hijo, José Miguel “Yopi” Gerala, una red dedicada al desmantelamiento del ramal C25, en un esquema que habría generado ganancias millonarias durante el período de restricciones cambiarias. Sin embargo, el tribunal entendió que esa hipótesis no pudo ser probada con el grado de certeza requerido.
El caso ya había tenido condenas previas en un juicio abreviado, entre ellas la de “Yopi” Gerala, quien recibió seis años de prisión, además del contrabandista David Medina y el gendarme Jorge Fernando Cabrera.
Durante el debate, sí se acreditó que el hijo del exintendente organizaba la logística del robo. Proveía herramientas para cortar los rieles, empleaba mano de obra de comunidades originarias y pagaba sobornos a miembros de fuerzas de seguridad para facilitar el traslado del material hacia Aguas Blancas, desde donde era cruzado a Bolivia por el río Bermejo.
Uno de los elementos analizados fue el uso de una camioneta perteneciente a Atta Gerala, aunque el tribunal consideró que no se probó que conociera su utilización en los hechos. Tampoco se pudo establecer que las herramientas empleadas en el delito provinieran del taller municipal ubicado en su propiedad.
Lectura del fallo
Antes de la lectura del veredicto, el juez Batule señaló que persiste una “sospecha suficiente” que podría dar lugar a nuevas líneas de investigación. Incluso advirtió que la resolución podría ser revisada por instancias superiores. También planteó la posibilidad de que el hijo del exintendente haya utilizado su nombre para negociar o ejercer presión ante terceros sin su conocimiento.
En el mismo fallo, el tribunal condenó a tres años de prisión al policía Mauro Rodríguez por el delito de cohecho pasivo. Se comprobó su participación a partir de comunicaciones con José Miguel Gerala en las que se coordinaba la liberación de zonas para el traslado de los rieles, particularmente en el paraje Pluma de Pato, donde se desempeñaba como jefe del destacamento.
Además de la pena de prisión, Rodríguez fue inhabilitado de manera perpetua para ejercer cargos públicos y se le prohibió residir o circular en el departamento Rivadavia Banda Norte.