SALTA.- (Por Renato Ocampo) El saencismo ha logrado que el Partido Obrero y La Libertad Avanza coincidan sus opiniones respecto a la “estafa” o “fraude” que significa un proyecto que atrasa la evolución democrática de Salta. Hoy empieza el debate en la Legislatura por la reforma electoral en la provincia, donde el oficialismo provincial impulsa un proyecto de modificación clave en el sistema de votación, a tan solo un año de los próximos comicios.
En diálogo con El Intra, el referente del Partido Obrero, Claudio Del Plá, asegura que la reforma electoral que se debate no es una evolución democrática, sino un retroceso estratégico.
Según sus palabras, «esta es la vuelta con peculiaridades, con algún disfraz, pero es la vuelta de la ley de Lemas, porque lo esencial del proyecto es que plantea la sumatoria de listas paralelas, que antes eran sublemas, que sumaban un lema general, y ahora no tienen ese nombre».
Esta metamorfosis jurídica no es un detalle menor para el dirigente que analiza los flujos de poder. Del Plá advierte que el mecanismo diseñado es, en rigor, más agresivo que las cuestionadas colectoras: «Esto es peor que las colectoras que se aplicaban hasta ahora, porque las colectoras sumaban a la candidatura superior, pero competían entre sí. Ahora, suman a la candidatura superior, pero suman entre sí». El resultado, sostiene, es un «procedimiento fraudulento» donde el ciudadano pierde el rastro de su voluntad soberana: «claro, eso plantea algo, es una escena clásica de los días posteriores al período que se aplicaba a la ley de lema, en donde la gente se preguntaba cómo es que habiendo votado por Juan, sus votos terminaron sumados a Pedro, que era el competidor de Juan».
Para el Partido Obrero, la ingeniería del oficialismo busca blindar el sistema mediante requisitos de «difícil cumplimiento» que huelen a proscripción. Del Plá denuncia “la exigencia anticonstitucional de que, para que un partido pueda tener candidato a gobernador, tiene que tener listas completas en, por lo menos, quince departamentos, lo cual supone más o menos unos cuarenta municipios». A su entender, se trata de una importación de las «mañas del fraude de la interna del PJ» para aplicarlas a la elección general, con el fin de que Salta consolide “un régimen de partido único o de bipartidismo».
La crítica se torna más ácida al recordar las promesas de la reciente reforma constitucional. Del Plá señala que el gobernador Gustavo Sáenz «se quiere blindar y quiere ir por la re reelección con este mecanismo fraudulento, pero además mostrando que es un estafador, porque hace cuatro años hizo una reforma constitucional, cuyo lema era, ‘el poder limita al poder’, y justamente iba contra la posibilidad de las re reelecciones». Sin embargo, el dispositivo actual parece diseñado para lo contrario: “un dispositivo reaccionario, porque, lógico, el que tiene el control del Estado puede armar las listas que quiere en cada uno de los pueblos con el dinero público… para que se conserve el poder y pueda haber una re reelección»
¿Cuál es el trasfondo de esta urgencia normativa? El dirigente del PO vincula la permanencia en el poder con una agenda de ajuste y entrega de recursos. Asegura que Sáenz busca perpetuarse «para seguir siendo cómplice de Milei… para sostener una política que está llevando a la desesperación a los jubilados» y para garantizar que «los grupos concentrados de la economía… sigan teniendo un incondicional suyo en el poder, y para que la embajada norteamericana siga teniendo un alcahuete como gobernador de la provincia de Salta».
Para Del Plá, no estamos ante una mejora institucional, sino ante un “forzamiento contra el derecho al voto y contra el poder del voto popular» puesto al servicio del saqueo y el ajuste eterno.