SALTA – El ministro de Gobierno y presidente de Aguas del Norte, Ignacio Jarsún, habló sobre la paralización de la construcción de la planta depuradora de la ciudad de Salta, debido a que el Gobierno nacional, al ser garante de los fondos que proveyó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), no los libera. De este modo, la inversión de más de 90 millones de dólares en obras de agua y saneamiento planeada en 2022 está frenada, pese a que la obra es clave para el distrito y alrededores.
«Salta necesita que nos ayuden, que trabajen. Necesitamos que, si en teoría ellos tienen el mismo signo político que el Gobierno nacional, que nos ayuden a gestiones que no son tan complejas», introdujo el ministro al interpelar a los legisladores nacionales de La Libertad Avanza para que dialoguen con las autoridades competentes.
En este sentido, Jarsún insistió que la provincia no le está solicitando plata a Nación, sino que se liberen los fondos del BID para comenzar rápidamente con las obras. Entre los proyectos pensados a partir de la planta depuradora, están el saneamiento del río Arenales y el tratamiento de cloacas, que al día de hoy están colapsadas.
«La empresa no tiene cómo sostener la obra si no cobra, y la plata ya está disponible en Nación. Necesitamos que Nación nos envíe esos fondos para poder continuar, no podés estar llamando todos los meses para que te paguen los certificados», expuso Ignacio Jarsún al confirmar que, el día martes, tuvieron que paralizar la obra.
Según el responsable de Aguas del Norte, Nación le debe a Salta $3000 millones en la suma de certificados, los cuales se dejaron de pagar en noviembre de 2025. Además, al igual que esta obra, la planta depuradora de Cafayate también se encuentra paralizada: «Necesitamos que los legisladores se pongan a trabajar. Levantarse todos los días a las 10 de la mañana a hacer un TikTok no es la función».