SALTA – El concejal Rodrigo Quinteros planteó una iniciativa orientada a asistir a personas en situación de calle. Sin embargo, su propuesta ya causa polémica, porque no sólo busca brindar un aporte equivalente al 1% de su sueldo, lo que abre discusiones respecto al alcance real de la medida y su impacto concreto, sino también por su idea de cerrar la glorieta de la plaza 9 de julio para evitar asentamientos.
«No dejar que un lugar tan bello como la plaza 9 de julio y una glorieta terminen siendo una cuestión de alojamiento, generando los riesgos que puede generar», expuso el edil de La Libertad Avanza (LLA) durante la última sesión del Concejo Deliberante de Salta.
Además, señaló que la situación representa un riesgo para los vecinos de la zona y mencionó que ellos mismos se ofrecieron a hacerse cargo de los costos que conlleva el cerramiento de la glorieta en horarios nocturnos.
Con respecto a la propuesta de donar el 1% de las dietas de los concejales para que estén dirigidos a un fondo que ayude a personas en situación de calle, se cuestiona si la idea realmente podría resultar eficiente o si se empuja el problema para otro lado, sin solucionar cuestiones de fondo.
En conclusión, la iniciativa del concejal Rodrigo Quinteros pone sobre la mesa una problemática real y urgente como es la situación de las personas en situación de calle, pero lo hace desde un enfoque que genera tensiones y dudas. Por un lado, el aporte del 1% de las dietas aparece como un gesto simbólico que, si bien puede contribuir, difícilmente alcance para producir un impacto estructural o sostenido. Por otro, la propuesta de cerrar la glorieta de la plaza 9 de julio expone una lógica más orientada a desplazar el problema del espacio público que a resolver sus causas profundas.