SALTA – La Convención Municipal de Salta aprobó una polémica reforma impulsada por funcionarios de La Libertad Avanza que modifica el artículo 91 de la Carta Orgánica y redefine el rol del Estado municipal en materia turística. La medida generó preocupación en distintos sectores vinculados al turismo, los cuales ya vienen golpeados por la baja circulación de personas en las últimas temporadas.
La nueva redacción establece que el municipio “actuará de manera complementaria evitando sustituir la actividad privada, salvo en casos excepcionales debidamente fundados”. En la práctica, esto implica una reducción de la intervención estatal en políticas de promoción, desarrollo y sostenimiento del turismo local.
Desde el espacio libertario defendieron la modificación argumentando que busca limitar la participación del Estado en actividades que consideran propias del sector privado y fomentar una mayor competitividad empresarial. Sin embargo, se advierte que el cambio podría afectar especialmente a pequeños prestadores turísticos y emprendimientos regionales que dependen del acompañamiento estatal.

El turismo en Salta
El turismo representa uno de los principales motores económicos de Salta. Según datos oficiales provinciales, la actividad genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos en hotelería, gastronomía, transporte, agencias de viajes y comercio. Además, muchas localidades del interior sostienen buena parte de su economía gracias al movimiento turístico durante temporadas altas y fines de semana largos.
Las críticas apuntan a que la retirada del Estado podría impactar en campañas de promoción nacional e internacional, obras de infraestructura turística y programas de asistencia para pequeños operadores. También señalaron que destinos emergentes podrían quedar en desventaja frente a grandes empresas con mayor capacidad económica.
El debate se da en un contexto nacional marcado por políticas de desregulación impulsadas por el gobierno de Javier Milei, que promueve una menor intervención estatal en distintas áreas económicas. En Salta, la reforma abrió una fuerte discusión sobre cuál debe ser el equilibrio entre la inversión privada y el acompañamiento público en una actividad considerada estratégica para la provincia.