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Salta

José Luis Napoleón Gambetta en el PJ: “Yo no voy a tachar absolutamente a nadie”

El interventor designado por la justicia ya opera dentro de los pasillos del PJ Salta y anticipó que buscará llamar a elecciones internas cuanto antes, para que el partido se ordene de cara a las elecciones 2027.

José Luis Napoleón Gambetta


SALTA.- (Por Renato Ocampo) La reciente decisión de la jueza María Servini de disponer la intervención judicial del Partido Justicialista (PJ) Distrito Salta marca un punto de inflexión en la tensa relación entre el peronismo local y la conducción nacional de Cristina Fernández de Kirchner. Bajo el argumento de un «vaciado institucional» y el uso de la intervención como un “mecanismo abusivo” por parte del PJ nacional, la justicia ha desplazado a los interventores designados desde Buenos Aires para entronizar a José Luis Napoleón Gambetta como el encargado de conducir el proceso de normalización.

Gambetta asume con un discurso que busca equilibrar la urgencia electoral con la mística del movimiento. Sin embargo, para los cuadros dirigentes, su designación abre interrogantes sobre la profundidad de la autonomía que realmente se podrá recuperar. El nuevo interventor judicial ha sido tajante: “El mandato que voy a cumplir… es llamar a elección respetando los tiempos procesales, por supuesto, lo más rápido posible”. Según su visión, esta es la única vía para que el partido, una vez normalizado, vuelva a “marcar el rumbo social, político, económico, cultural de la provincia de Salta”.

En un tono que busca distanciarse de las «fricciones» que menciona la prensa nacional, Gambetta analiza el pasado reciente del PJ salteño como “una cuestión de contradicciones entre todos los protagonistas”. Su diagnóstico para la dirigencia es simple, quizás demasiado: “Llamando a elecciones, vamos a solucionar todos estos problemas, y deben participar todos. Yo no voy a tachar absolutamente a nadie”. No obstante, cabe preguntarse si la mera apertura de urnas, en un contexto de intervención judicial, basta para sanar heridas políticas de fondo.

“Inclusividad”

Uno de los puntos que genera mayor expectativa en la dirigencia es la amplitud de la convocatoria. Gambetta ha intentado llevar tranquilidad al asegurar: “Aquí tienen que estar todos, tienen que participar todos los que quieran… porque creo que esa es la base de que el partido se fortalezca de nuevo y que tenga el prestigio que siempre ha tenido”. Esta postura «conciliadora» se extiende incluso hacia los sectores desplazados. Gambetta destacó que “Pablo Kosiner puso a disposición… le agradezco muchísimo”, marcando una diferencia de estilo con las anteriores intervenciones partidarias de Sergio Berni y María Luz Alonso, que la justicia consideró «tardías» y carentes de actos concretos.

Para el interventor, la identidad doctrinaria debe primar sobre las etiquetas internas que han fragmentado al peronismo salteño en los últimos años. Con un tono de arenga para la militancia, afirmó que “el justicialismo es movimiento, el justicialismo se lleva en el corazón” y que su misión es rescatar a la “gente de buena voluntad que quiere un partido en movimiento”.

Incluso al referirse al kirchnerismo, Gambetta envió un mensaje de subordinación jerárquica a la estructura partidaria: “El Partido Justicialista está por encima de todas las denominaciones, inclusive del kirchnerismo… es la madre de todas las ramificaciones”. Para la dirigencia, esto no es un dato menor: es una invitación, o una advertencia, de que la estructura volverá a centralizarse en el PJ tradicional.

Del dicho al hecho…

Existen dirigentes que desconfían del llamado a internas del partido en estos momentos. Sencillamente ocurre que Gustavo Saenz concentra la mayor cantidad de poder político y económico, básicamente por tratarse del actual gobernador. Esta circunstancia ya anticipa un resultado esperable: el próximo presidente del PJ en Salta podría llegar a ser alguien que responda directamente al saencismo y tenga plena confianza con Sáenz.

En el plano de la especulación, también podría decirse que la designación de Gambetta sería fruto del vínculo entre el gobernador y La Libertad Avanza en Buenos Aires. Casualmente Gambetta es alguien que mantiene un vínculo más fluido con Saenz o al menos mejor del que podría tener Pablo Kosiner, alguien mucho más asociado a Juan Manuel Urtubey.

Jocosamente, Gambetta argumentó que se enteró de su nuevo rol sin saber nada al respecto previamente, y que al momento de ser avisado se encontraba en Jujuy catando vinos en una bodega.

Estamos en presencia de un gran lobista, un habilidoso de las palabras y los elogios, con años de experiencia en negociaciones entre sectores de conflictos, por lo que es esperable que su tarea sea contener a los disconformes para reubicar alguien del saencismo nuevamente a la cabeza del PJ e intentar hacer olvidar a todos, al menos hasta el 2027, que uno de los principales problemas fue la “traición” de los legisladores nacionales del PJ votando a favor del gobierno de Milei.