SALTA – La preocupación por el abastecimiento de gas volvió a instalarse entre las industrias de Salta, luego de que varias empresas comenzaran a recibir notificaciones para reducir el consumo ante la llegada del invierno y el aumento de la demanda energética. Desde la Unión Industrial de Salta advirtieron que la situación es delicada y que muchas compañías podrían verse obligadas a frenar la producción si el único abastecimiento disponible termina siendo gas natural licuado (GNL) a precios elevados.
El referente de la entidad, Julio Fazio, explicó que ya comenzaron a llegar avisos «prohibitivos» para restringir el consumo en los servicios interrumpibles. “Empezaron a llegar notificaciones para los servicios interrumpibles. En realidad hay dos tipos de servicios: el interrumpible y el no interrumpible”, señaló.
Fazio detalló que la mayoría de las industrias cuentan con contratos de suministro no interrumpible, por los cuales pagan una reserva de gas para garantizar el abastecimiento. Sin embargo, explicó que este año los contratos incorporan una cláusula especial que genera incertidumbre.
“Este año tiene la particularidad de que el contrato se firmó con una ventana de 85 días en los cuales ese servicio que es no interrumpible pasa de no interrumpible a interrumpible”, sostuvo.
Restricciones en la producción
Según indicó, esa ventana comenzará en junio y podría habilitar cortes o restricciones incluso para usuarios que normalmente tienen garantizado el suministro. Aunque todavía no se aplicaron recortes sobre esos contratos, las primeras señales ya encendieron las alarmas en el sector productivo.
“O sea que ya empezamos a ver que la cosa va a estar difícil”, afirmó. El dirigente industrial explicó que el principal problema no sería únicamente la disponibilidad de gas, sino el costo que tendría recurrir al GNL importado para sostener la actividad.
“Gas va a haber. El problema son los valores a los cuales se puede llegar a comercializar el GNL, que se vuelven prohibitivos”, advirtió. En ese sentido, alertó que varias industrias podrían paralizar su producción porque no podrían afrontar los costos energéticos. “Lo que puede llegar a pasar es que muchas industrias paren por no poder pagar los valores que se piden por el gas natural licuado”, concluyó.
La situación mantiene en alerta al sector industrial salteño, que ya había expresado preocupación en años anteriores por las restricciones energéticas durante los meses de mayor consumo.