SALTA – En medio de la creciente tensión alrededor de la Auditoría General de la Provincia, el jefe de Gabinete de Salta, Sergio Camacho, buscó tomar distancia del conflicto y remarcó que el Gobierno provincial no tiene injerencia sobre el organismo de control. Al mismo tiempo, pidió “cortar con la escalada simétrica” y reclamó que las partes involucradas “hagan las cosas como deben». El escándalo creció luego de que el diputado Luis Albeza dejara asentada una denuncia contra Elsa Pereyra Maidana por presuntas demoras en auditorías del Fondo de Reparación Histórica. El legislador sostiene que el retraso afectó las tareas de control de la Legislatura y de la Comisión Bicameral Examinadora de Cuentas.
Las declaraciones del funcionario se dan en un contexto de fuertes cruces políticos y cuestionamientos sobre el funcionamiento interno de la Auditoría, un organismo que en las últimas semanas quedó en el centro de la escena pública. Frente a eso, Camacho intentó despegar al Ejecutivo de cualquier responsabilidad directa y recordó que la Auditoría posee autonomía institucional.
“El Gobierno no tiene participación ni capacidad de decisión dentro de la Auditoría”, sostuvo el jefe de Gabinete. Si bien el nombramiento de auditores es propuesto por el Ejecutivo, teniendo en cuenta que actualmente el organismo cuenta con tres de los cinco miembros correspondientes, este pasa, de todas formas, por el Poder Legislativo
En ese marco, Camacho insistió en que lo importante es que las actuaciones se desarrollen respetando los procedimientos y dentro de los marcos legales correspondientes. «Es cortar con el vedetismo, agachar la cabeza y recuperar para la Auditoría el prestigio que debe tener», expuso Sergio Camacho
El episodio vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento de los organismos de control en Salta, especialmente en momentos donde distintos sectores políticos exigen mayor transparencia institucional y reglas claras para evitar disputas que terminan trasladándose al terreno mediático y partidario.