SALTA (Por Renato Ocampo).- El reciente conflicto del transporte público en Salta desata muchas preguntas y respuestas oficiales que resultan cuanto menos sospechosas. ¿Por qué la provincia dejó pasar cuatro días de incertidumbre a la gente? ¿Podría todo esto haberse resuelto antes? ¿Qué intentaron hacer desde SAETA?
Ni la vocera del Gobierno provincial, Paula Benavides, ni Claudio Mohr, ni ningún ministro dará una respuesta certera a lo ocurrido. Nadie puede creerse el cuentito de que las empresas tomaron una decisión “abrupta”, como se dijo de manera oficial. Si así hubiera sido el caso, ¿no deberían ser sancionadas por no garantizar el servicio? Aquí parece que todos hacen lo que quieren sin tener ninguna consecuencia.
Dejaron a cientos de miles de personas sin servicio nocturno de colectivos. ¿Por qué? Abrimos el campo de la especulación para intentar comprender esta situación. Por un lado, hay versiones de que Ricardo Villada estaría detrás de esta operación para afectar la imagen de Ignacio Jarsún, quien lo reemplazó al frente del Ministerio de Gobierno.
Además, se abrió un fuerte interrogante respecto al rol del ex ministro de Gobierno, Ricardo Villada, que mantiene una fuerte presencia en las oficinas de SAETA. Desde los pasillos de avenida Los Incas comenzaron a surgir versiones que lo señalan como uno de los responsables de este caos. No son pocos los que sostienen que, mirando los hechos en retrospectiva, toda esta crisis terminó dañando principalmente la imagen del gobernador Gustavo Sáenz, que debió intervenir para destrabar una situación que jamás debería haber llegado a ese punto.
Distintas hipótesis sobre el rol de SAETA y el Gobierno provincial
También podría tratarse de una jugada política propia del oficialismo para generar un conflicto, a sabiendas de la solución, para posteriormente acreditarse la “salvación”, algo que acostumbra hacer el gobernador Gustavo Sáenz en situaciones de crisis: las líneas intermedias son incapaces y tiene que llegar “el héroe” a resolver lo que su propio equipo es incapaz de hacer, gestionar las carteras de servicios que tienen a cargo como corresponde.
Una tercera vía podría ser que efectivamente los empresarios hayan tomado la decisión unilateral de suspender el servicio nocturno. En ese caso, la renuncia de Claudio Mohr debería estar ya firmada por el gobernador. El presidente de la empresa del Estado que debe garantizar un servicio básico no fue capaz de gestionar ni resolver los problemas que tiene puertas adentro con los ocho corredores que lo brindan diariamente. ¿Para qué queremos una persona inútil y sin poder de decisión?
Usar políticamente a los salteños en tiempos de una crisis tan cruda y cruel como la que se vive actualmente en este contexto es de una maldad soberana. Estamos en presencia de funcionarios y empresarios inescrupulosos que son capaces de cargarse la vida de los ciudadanos para generar un rédito político o para “ensuciar” quizás a algún que otro dirigente. Los salteños terminan siendo rehenes de internas políticas o de incapacidades de quienes deberían dar soluciones y no lo hacen.
Aumentaron el boleto, quitaron el transbordo gratuito, recortaron beneficios a estudiantes y jubilados, con la complicidad de la AMT y Marcelo Ferraris a la cabeza. Este último, otro incapaz por donde se lo mire. No hay control de nada: ni de taxis, ni de aplicaciones, mucho menos de los empresarios que manejan los colectivos. Todo está “a la buena de Dios” con este señor que lo mira plácidamente desde su escritorio en la calle Santiago del Estero.

Funcionarios sin empatía: a nadie le importó la gente
Tenemos de esta manera al menos dos funcionarios que no tienen empatía ni ningún tipo de sensibilidad para con la gente. Pareciera que a nadie le importó dejar varados a los ciudadanos sin poder volver a casa.
Luego también tenemos a un diputado, Gastón Galíndez, minimizando la situación diciendo que “no es tan así, que la gente no pueda volver a casa”. Cuando tenés autos o camionetas de alta gama claramente no podés pensar en la pobre gente que sin un colectivo literalmente no tiene cómo regresar a su hogar. ¿Y así quiere amagar para ser intendente? Malamente empezó su campaña de cara al 2027.
En definitiva, no podemos saber qué pasó realmente con la quita del servicio nocturno durante esos días. Lo que sí sabemos es que nos gobierna un grupo de funcionarios inescrupulosos e insensibles y que las cuentas no estarían tan saneadas como dicen, porque al Estado provincial le aparecen deudas en salud, IPS, transporte, educación y seguridad, llegando permanentemente a situaciones críticas que, como siempre, terminan afectando al ciudadano de a pie.
