SALTA – Después de casi una década sin elecciones internas, el PRO Salta volverá a las urnas este domingo 21 de junio para definir sus nuevas autoridades provinciales. La elección marcará el fin de un extenso período de intervenciones partidarias y buscará normalizar institucionalmente a una fuerza que supo tener protagonismo en la política local y nacional.
El interventor del partido, Fabrizio Dell Acqua, destacó la importancia del proceso y aseguró que el objetivo es “recuperar la vida interna partidaria y generar nuevos liderazgos”. La convocatoria responde además a exigencias de la legislación electoral, que establece la necesidad de que los partidos renueven periódicamente sus autoridades mediante mecanismos democráticos.
«Hace 9 años que no llamamos a elecciones y hace 6 años que estamos intervenidos», expuso el dirigente al explicar la importancia de establecer una representatividad de cara a las elecciones 2027. «Quienes tenemos amor y pasión por hacer política tenemos que tener ese compromiso. Si queremos estar al frente del PRO Salta, lo tenemos que hacer con una responsabilidad enorme», agregó.
Los candidatos
La interna tendrá dos listas en competencia. Por un lado, la Lista Unión Republicana, encabezada por María Eugenia Varela como candidata a presidenta, acompañada por Kenji Gómez Matsumoto en la vicepresidencia y Dalila Natalia Balderrama como secretaria general. Por el otro, la Lista B Unidad PRO postula a Rolando Carrizo para la presidencia, junto a María Victoria Val como vicepresidenta y Mauricio Jovanovics como secretario general.
La elección se desarrollará entre las 8 y las 18 en la sede partidaria de calle Leguizamón 338 de la capital salteña y en Tartagal. Los afiliados elegirán a las autoridades que conducirán el partido durante el período 2026-2030.
El proceso llega luego de nueve años marcados por sucesivas intervenciones partidarias y una fuerte crisis interna. Distintos dirigentes del espacio habían reclamado en los últimos años la normalización institucional del PRO salteño, advirtiendo que la prolongación de las intervenciones debilitó la estructura partidaria y redujo su presencia electoral.
Más allá de quién resulte ganador, la elección del próximo domingo representará un punto de inflexión para el PRO en Salta, que buscará dejar atrás años de conflictos internos y recuperar una conducción legitimada por el voto de sus afiliados.