SALTA.- (Por Renato Ocampo) Alfredo Olmedo y Oscar Zago protagonizaron un escandaloso cruce en «A Dos Voces». Reproches por la lealtad al Gobierno, acusaciones de «negocios políticos» y una defensa férrea de la gestión libertaria en una noche de furia televisiva que dejó al descubierto las grietas en el armado oficialista.
El prime time televisivo se convirtió en un ring boxístico cuando Alfredo Olmedo y el diputado Oscar Zago se sentaron a la mesa de debate de A Dos Voces. Lo que comenzó como una discusión sobre el rumbo económico de Argentina derivó rápidamente en un pase de facturas personales, donde la «pureza» del sentimiento libertario y la antigüedad en las filas de Javier Milei fueron los ejes de una disputa a los gritos.
La mística de la «Libertad Avanza»: Genios y locos
Desde el inicio, el dirigente salteño marcó la cancha con una defensa cerrada de la figura presidencial. «El presidente Milei es un genio. Mire, se lo digo a la cámara: Genio», disparó Olmedo, recordando sus inicios junto al economista cuando ambos eran figuras resistidas en los medios de comunicación. Con su estilo característico, Olmedo apeló a la épica para justificar el presente del país: «Los locos cambian el mundo, los hipócritas los critican y los cuerdos los disfrutan».
Para Olmedo, el éxito de Milei radica en su capacidad de distracción y ejecución, comparando la estrategia oficial con la de la Selección Argentina: «Los tiene entretenidos con Adorni a todos y está llevando adelante el plan que él tiene día a día… cuando se den cuenta, Milei ya le ha metido cuatro goles, como Messi, porque uno le han anulado».
Cuestión de origen: «¿Dónde estabas vos?»
El clima se caldeó definitivamente cuando Olmedo puso en duda la procedencia política de Zago, actual Presidente del Bloque MID, recordándole que no estuvo desde el «minuto cero» en el proyecto de Libertad Avanza. «Vos caminaste por otra lista. No eras tan amigo porque con nosotros no estuviste de entrada», le recriminó
Olmedo al diputado, elevando el tono de la discusión.
Zago, visiblemente molesto, intentó defender su posición alegando que siempre mantuvo su partido propio, pero Olmedo fue lapidario: «Mientras nosotros nos jugábamos en contra del kirchnerismo, vos no estabas, vos estabas haciendo tu negocio». El cruce escaló a tal punto que el salteño desafió la capacidad de trabajo de su interlocutor: «Yo laburo más que vos. Quedate tranquilo».
El factor Adorni y el estallido por «el boludo»
La tensión llegó a su punto máximo cuando la discusión giró hacia la construcción del equilibrio fiscal y la figura del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Zago planteó una crítica sobre el cumplimiento impositivo que Olmedo interpretó como un ataque personal.
A pesar de que Zago intentó aclarar que su frase refería a cómo ciertos sectores del Gobierno trataban a la ciudadanía, “Te dije que te tomó de boludo Manuel Adorni, porque vos pagás los impuestos como buen ciudadano y él no los garpa»—, el daño ya estaba hecho. Olmedo respondió: «¿Usted me vio las bolas a mí?” “¿Cómo?” se sorprendió Zgo a lo que Alfredo reafirmó: “Si usted me vio las bolas el tamaño que las tengo».
La discusión se volvió un torbellino de acusaciones donde Olmedo reafirmó su lealtad incondicional al proyecto: «Yo defiendo ideales, no defiendo personas. ¡A mí de boludo no me trate!”.