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Salta

El PJ de Salta entra en ebullición: 24 listas buscan disputar el control del partido tras más de un año de crisis

El Partido Justicialista se encamina hacia una de las competencias internas más fragmentadas de los últimos tiempos.

PJ de Salta

SALTA.- El proceso de normalización del PJ de Salta comienza a mostrar la magnitud de la disputa interna que atraviesa al peronismo provincial. Con la inscripción de 24 listas para participar de las elecciones partidarias previstas para este año, el PJ se encamina hacia una de las competencias internas más fragmentadas de los últimos tiempos, en un contexto marcado por la intervención partidaria, las disputas judiciales y la búsqueda de una nueva conducción.

La elevada cantidad de sectores anotados refleja no sólo la diversidad de dirigentes que pretenden ocupar espacios de poder dentro del justicialismo, sino también la ausencia de una figura capaz de ordenar y sintetizar las distintas expresiones del peronismo salteño. Del total de listas inscriptas, dos corresponden a la Juventud Peronista, mientras que las restantes representan a dirigentes y agrupaciones de Capital, Anta y distintos departamentos del interior provincial.

Sin embargo, la inscripción de listas constituye apenas el primer paso de un proceso que todavía puede sufrir modificaciones. En las próximas semanas se abrirá una intensa etapa de negociaciones políticas, donde no se descartan acuerdos, fusiones y reagrupamientos entre sectores que buscan fortalecer sus posibilidades de llegar a la conducción partidaria.

La fragmentación actual expone una realidad que atraviesa al peronismo salteño desde hace varios años: la dificultad para construir liderazgos capaces de contener a los distintos espacios internos. La intervención partidaria profundizó esas diferencias y dejó al descubierto una puja que ahora deberá resolverse a través de las urnas.

Según el cronograma establecido, las listas podrán ser reconocidas oficialmente hasta el 23 de junio. Posteriormente, entre el 24 y el 27 de junio, se realizará la presentación formal de candidatos, momento en el que quedará configurado el mapa definitivo de quienes competirán por la conducción del partido.

El conflicto que derivó en esta instancia comenzó en febrero de 2025, cuando el Consejo Nacional del Partido Justicialista dispuso la intervención del distrito Salta, entonces presidido por Esteban Amat Lacroix. La medida generó una fuerte controversia política y judicial que se extendió durante meses.

La jueza federal María Servini llegó a considerar inválida la intervención al entender que no existían fundamentos suficientes para justificarla. No obstante, esa decisión fue posteriormente suspendida por la Cámara Nacional Electoral, permitiendo que el proceso continuara.

La situación se complejizó aún más cuando la conducción nacional decidió reemplazar a Sergio Berni por Pablo Kosiner al frente de la intervención. Las diferencias internas, las impugnaciones cruzadas y la falta de avances concretos hacia la normalización mantuvieron abierto el conflicto hasta que la Justicia Electoral decidió intervenir nuevamente.

Finalmente, el 15 de mayo, fue designado José Luis Napoleón Gambetta como interventor judicial con la misión específica de garantizar la realización de elecciones internas y restablecer el funcionamiento institucional del partido. En aquella resolución, la magistrada advirtió que la prolongación de la intervención afectaba derechos políticos básicos de los afiliados y cuestionó la demora en la recuperación de la vida partidaria.

Una etapa decisiva para el PJ de Salta

Con este escenario, el PJ salteño ingresa en una etapa decisiva. Más allá de quién resulte ganador, la elección definirá el equilibrio de poder dentro del peronismo provincial y permitirá medir el peso real de cada sector en un momento en que el partido busca reorganizarse para recuperar protagonismo político. Las próximas semanas estarán marcadas por negociaciones intensas y movimientos estratégicos que podrían reducir el número de competidores y modificar significativamente el tablero interno antes de la oficialización definitiva de las candidaturas.