SALTA.- (Por Diego Nofal) En las últimas semanas hemos asistido a un enorme show mediático por la propuesta de los concejales libertarios de congelar las tasas municipales en la ciudad de Salta hasta fin de año. No faltaron las respuestas cruzadas desde el oficialismo, las peleas en los medios, el show en las redes sociales y todas las cámaras prestando atención a esta pelea que terminó. Obviamente los impuestos quedaron intactos e impolutos, no se congelarán hasta fin de año y seguirán subiendo trimestralmente, porque así lo votaron los concejales en el presupuesto municipal aprobado en diciembre.
Pero lo que pasó desapercibido y casi nadie te contó en los medios de comunicación es el aumento del estacionamiento medido en las calles de Salta, una medida que se votó por unanimidad. Esa votación unió a los concejales de La Libertad Avanza con los que responden al oficialismo municipal de Emiliano Durand, todos muy amigos a la hora de meter la mano en el bolsillo de los contribuyentes. Porque para pelear en los medios y subir videos en redes sociales todos somos enemigos jurados, pero para votar aumentos que afectan el bolsillo de la gente ahí sí se ponen de acuerdo sin chistar.
El aumento del estacionamiento medido se aprobó en una sesión sin transmisión en vivo ni grandes anuncios en las redes sociales de los concejales opositores, que tanto les gusta mostrar su perfil combativo. Esos mismos ediles que clamaban por congelar las tasas municipales hasta fin de año votaron alegremente el tarifazo del parquímetro, un golpe directo al vecino que usa el auto para trabajar. La coherencia brilla por su ausencia cuando las convicciones libertarias chocan contra la oportunidad de sumar un nuevo ingreso a las arcas municipales sin importar la careta ideológica.
Conviene recordar que el presupuesto municipal para este año, que habilita los aumentos trimestrales de las tasas, fue aprobado con los votos conjuntos del oficialismo y los libertarios sin ningún drama mediático. En aquella votación no hubo conferencias de prensa incendiarias ni posteos indignados en las redes, simplemente levantaron la mano todos juntos con una sonrisa cómplice y cómoda, casi en silencio absoluto. El congelamiento de tasas fue puro humo para las cámaras, pero el ajuste real ya estaba garantizado con la misma mayoría que ahora se rasga las vestiduras y sigue cobrando puntualmente la costosa pauta oficial.
Los concejales de La Libertad Avanza se llenan la boca hablando de bajar impuestos y de defender al contribuyente, pero sus votos en el recinto cuentan una historia muy distinta cada vez que hay que recaudar más. El show del congelamiento fue apenas una puesta en escena para la tribuna, porque en los papeles y en las votaciones de verdad siempre acompañan cada incremento tarifario con una disciplina envidiable. No hay grieta que valga cuando se trata de garantizar la caja municipal, y en ese punto los libertarios y el durandismo son un solo bloque monolítico sin fisuras.
Ninguno de los medios que reciben la costosa pauta oficial de Emiliano Durand consideró oportuno informar sobre el tarifazo del estacionamiento medido, un silencio que habla más fuerte que cualquier editorial. Tampoco los portales que replican la voz libertaria desde la Nación dedicaron una sola línea a explicar cómo sus representantes en el Concejo Deliberante votaron el aumento del parquímetro junto al oficialismo. La coreografía mediática es perfecta, la pelea se escenifica para las cámaras y los acuerdos de recaudación se sellan en silencio sin testigos incómodos que puedan arruinar la función.
El nuevo cuadro tarifario del estacionamiento medido encarecerá aún más la rutina de miles de trabajadores que dependen del auto para moverse por el centro, un detalle que no mereció ni un tuit de los concejales libertarios. Se ve que la defensa del bolsillo ciudadano es una bandera que se agita solo cuando no interfiere con los acuerdos subterráneos que garantizan recursos frescos al municipio, sin importar el color partidario.
Al final, el verdadero pacto entre libertarios y el oficialismo de Durand no está en los discursos sino en la urna del Concejo, donde cada aumento se vota con una unanimidad que ya quisieran para otros temas. Mientras los contribuyentes miran el show de peleas falsas, el estacionamiento medido y las tasas trimestrales suben sin pausa, financiando una pauta publicitaria que solo muestra la mitad de la película. Así funciona la política salteña, los enemigos de micrófono se transforman en socios cuando hay que tocar la billetera ajena, y el bolsillo del vecino sigue siendo la caja chica de todos.
La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
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