SALTA – El debate por las tarifas públicas en la Argentina volvió a encender los pasillos del Congreso, reactivando una tensión que combina la frialdad de las planillas fiscales de los libertarios con el impacto directo en el bolsillo de los argentinos. En un contexto donde la inflación no da tregua y el nuevo vocero oficial, Adrián Ravier, generó controversia al sugerir a la población «abrigarse más» para moderar el consumo, el Gobierno de Javier Milei se prepara para dar una batalla crucial en el Senado: la eliminación de los subsidios a las denominadas «Zonas Frías«.
En el ojo de esta tormenta política se encuentra Flavia Royon. La senadora nacional por Salta y exsecretaria de Energía posee una voz autorizada en la materia, y sus movimientos son seguidos de cerca tanto por el oficialismo como por la oposición. La pregunta que resuena en el arco político norteño es inevitable: ¿acompañará Royon la iniciativa del Ejecutivo nacional a pesar del costo que esto podría implicar para miles de hogares de su propia provincia?
Entre la justicia distributiva y el invierno polar
En recientes declaraciones periodísticas con Jorge Fontevecchia, Royon ratificó su postura técnica e ideológica respecto del ordenamiento energético. Para la legisladora salteña, el problema central no radica únicamente en el valor de las tarifas, sino en la severa pérdida del poder adquisitivo del salario tras la devaluación de diciembre de 2023.
Respecto al régimen de Zona Fría, la senadora defendió la necesidad de migrar de subsidios generalizados a un sistema estrictamente focalizado. Según sus palabras, el esquema actual —donde todos los usuarios del país aportan un porcentaje de su factura para financiar el beneficio— genera distorsiones: «Estamos teniendo personas humildes del norte de Buenos Aires o del centro del país que le están subsidiando de alguna manera la factura a una persona de alto poder adquisitivo en las denominadas zonas frías».
Royon aclaró que el proyecto bajo análisis legislativo no prevé tocar las «zonas frías originales» (como la Patagonia profunda, que requiere un consumo de gas en volúmenes drásticamente mayores), sino avanzar sobre la Zona Fría ampliada, una cobertura que en su momento se extendió hasta alcanzar a casi la mitad de los usuarios de gas del país. Para la salteña, mantener el subsidio sólo para los sectores de menores ingresos, independientemente de dónde vivan, es el camino hacia un sistema «más justo».
La negociación de Santilli y el peso del territorio
Sin embargo, la traducción de los argumentos técnicos al tablero político tradicional muestra fisuras. La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete activó una serie de negociaciones directas en la Cámara Alta para destrabar el proyecto que ya cuenta con media sanción de Diputados. Si bien desde los sectores aliados vinculados al gobernador salteño Gustavo Sáenz —espacio en el que se enrola Royon— se ha mostrado una «buena predisposición» para acompañar la medida oficialista, el costo territorial genera fuertes resistencias en otros bloques de provincias aliadas.
La llegada de un crudo frente frío polar hizo que varios senadores pisen el freno, temerosos de pagar un alto precio político al quitar un beneficio que resguarda la economía doméstica en pleno invierno. De hecho, la resistencia interna obligó a postergar el tratamiento de la ley al menos por dos semanas.
El dilema salteño
En Salta, la discusión adquiere un tono dramático. La oposición local advierte que la eliminación de la Zona Fría ampliada impactaría negativamente en más de 600.000 hogares salteños, afectando a diversos municipios que gozan actualmente del beneficio. Los críticos de la postura de Royon señalan la paradoja de que los legisladores del saencismo (recordando el alineamiento de los diputados Pablo Outes y Yolanda Vega) terminen avalando un recorte que golpeará de forma directa a sus coprovincianos.
¿Se impondrá la visión técnica de Royon sobre la necesidad de eliminar lo que considera un «impuesto encubierto» para focalizar el gasto? ¿O pesará más la presión de los intendentes y ciudadanos salteños que verán sus facturas multiplicarse en los meses más fríos del año? Las próximas semanas en el Senado definirán si la salteña ratifica su sintonía con el plan fiscal de Milei o si el invierno congela los acuerdos políticos en las vísperas de la votación.
En este escenario de alta tensión y especulaciones, el oficialismo sigue sumando voluntades detrás de escena. En el estricto «poroteo» que llevan adelante los operadores libertarios en la Cámara Alta, el nombre de la salteña ya no figura en la lista de las dudas: para el Gobierno, el voto de Flavia Royon es considerado casi un número puesto. La Casa Rosada confía ciegamente en que la sintonía técnica de la exsecretaria de Energía y el pragmatismo político del saencismo terminarán pesando más que los reparos regionales, consolidando un respaldo clave para inclinar la balanza y avanzar de una vez por todas con el recorte definitivo a las Zonas Frías.