Mientras el gobernador Gustavo Sáenz se encuentra en Tucumán ya que participó de los actos centrales junto al presidente Javier Milei, en Salta, el vicegobernador Antonio Marocco tomó el protagonismo institucional durante la homilía del 9 de Julio. Tras la celebración en la Catedral Basílica, el mandatario evitó las estridencias pero dejó definiciones políticas, tanto sobre la relación con la Casa Rosada como sobre las reglas del juego democrático.
Al ser consultado sobre el debate nacional en torno a la reforma electoral y la posible vuelta de las listas colectoras, Marocco no ocultó su escepticismo sobre las intenciones de quienes impulsan cambios en las normativas vigentes. Con una frase contundente, el vicegobernador sentenció: “Quien siempre quiere modificar el sistema electoral, quiere que lo beneficie”.
La declaración adquiere especial relevancia en un momento donde el oficialismo nacional busca remodelar la arquitectura de la representación política. Marocco recordó que Salta ya tomó sus propias decisiones en la materia, citando la eliminación de las PASO como una política consolidada y reafirmando su defensa de los partidos políticos como instituciones fundamentales para la elección de autoridades.
Marocco, entre la prudencia y el diagnóstico social
El vicegobernador aprovechó la fecha patria para trazar un diagnóstico crítico sobre el presente. Ante un escenario de retracción económica, Marocco fue explícito: “Entender que la patria no está bien, entender que la situación económica no está bien, es parte de lo que tenemos que asumir”.
Uno de los puntos donde el Gobierno provincial busca diferenciarse de la gestión libertaria es en la contención del tejido social. Marocco puso el foco en el endeudamiento de las familias, citando datos preocupantes: “Hay 6 millones de personas que han perdido su ingreso al crédito”. Según el funcionario, el rol del Estado provincial ante este vacío de acceso al financiamiento es fundamental. “Como Estado presente siempre intentamos de esta forma aliviar a las familias que están pasando este momento”, aseguró.
Sobre la relación con el Ejecutivo nacional y la proclamada «nueva etapa» por parte de Javier Milei, Marocco marcó una sutil pero firme línea divisoria. Si bien sostuvo que la Provincia mantiene su disposición al diálogo, aclaró que la mirada salteña contempla una perspectiva histórica ausente en el discurso oficialista.
“Él entiende que es una nueva etapa. Nosotros entendemos que esa etapa hay que mejorarla, atendiendo 200 años de historia que nos han postergado”, subrayó. El vicegobernador también hizo un llamado a la política como herramienta de resolución de conflictos, enfatizando que, aunque en el juego de intereses «cada uno defiende los suyos«, Salta prioriza el consenso para navegar la crisis.
Finalmente, al cerrar sus declaraciones, Marocco se refirió a la deuda pendiente con los pueblos originarios, un tema que resonó con fuerza en la homilía. Reivindicó la trayectoria del gobierno provincial en la materia y ratificó el compromiso de continuar con políticas que integren la realidad cultural de las comunidades, reafirmando que, en la visión del Ejecutivo salteño, la construcción de la soberanía actual debe ser coherente con los principios fundacionales de la Independencia argentina.
