SALTA.- (Por Renato Ocampo) El gobernador Gustavo Sáenz pasó por los estudios de La Nación+ y dejó definiciones que prometen encender el debate político nacional. En un clima marcado por la fiebre del mundial, el mandatario provincial no esquivó ninguna pregunta y utilizó metáforas futboleras para analizar el complejo escenario electoral que se avecina.
La coherencia y el «disfraz» de los libertarios
Al ser consultado sobre el formato de las próximas elecciones y la intención del Gobierno nacional de eliminar las PASO, el mandatario salteño fue tajante al pedir consistencia. «Uno en la vida política lo primero que tiene que ser es coherente», afirmó, recordando que en su provincia ya se tomó esa decisión. «En Salta eliminamos las PASO porque entendíamos que era una encuesta absolutamente cara», explicó Sáenz, agregando que el espíritu original de que los partidos diriman internas no se cumplía porque «se juntaban y llevaban una sola lista».
Sin embargo, el punto más álgido llegó cuando apuntó contra los representantes locales de La Libertad Avanza. «No sé de qué se van a disfrazar los legisladores libertarios que en Salta votaron en contra de la eliminación de las PASO y acá van a tener que votar a favor», disparó con ironía.
La frase más polémica: «No hay que ser cagón»
Fiel a su estilo directo, Sáenz utilizó una analogía deportiva para describir cómo se debe encarar la competencia política frente al oficialismo y otros sectores. «Para ser campeón no hay que ser cagón», sentenció el gobernador, subrayando que en la política, al igual que en el fútbol, «hay que ir contra todos y no hay que especular». Para el mandatario, quien aspira a liderar debe demostrar tener «corazón» y ser «el mejor equipo», sin fijarse en si un candidato es mejor o peor que otro.
Alerta económica: «La macro no llega al bolsillo»
Pese al optimismo oficialista por los indicadores financieros, Sáenz llevó a la mesa la preocupación que recoge del Interior. Aunque reconoció que la macroeconomía muestra «buenos valores», advirtió que esa mejora «no se transmite o no llega al bolsillo de la gente».
«Me preocupa mucho, sobre todo en el norte, porque ha caído muchísimo la recaudación y el consumo», señaló, haciendo hincapié en que «no hay plata en el bolsillo» y que es urgente «motorizar los motores de la economía”. Según su visión, el éxito de la gestión de Milei se juega enteramente en este terreno: «Hoy día el problema es la economía”
¿Un «tapado» para el 2027?
Mirando hacia el futuro, el gobernador de Salta se mostró escéptico frente a la oferta electoral actual, criticando tanto al peronismo «kirchnerizado» como al PRO por estar «cada uno pensando en cuidar su rancho».
Incluso, dejó la puerta abierta a una proyección nacional propia o de otros pares del interior al mencionar que, ante las bajas probabilidades que daban las encuestas en algunos momentos, «capaz que está hablando con el 0,16% de alguien que quiere ser candidato a presidente». «Hay muchos que tienen posibilidades y ganas de presidir este país y sacarlo adelante», concluyó, sugiriendo que algún gobernador podría ser el «tapado» que rompa la polarización actual.