SALTA – La actividad oficial del V Foro Internacional de Cooperación “Himalaya” en la ciudad asiática de Linzhi concluyó hace casi una semana. Sin embargo, en el Centro Cívico Municipal, el silencio es total: no se emitieron partes oficiales, no hay reportes de gestión ni precisiones sobre la fecha de retorno del intendente Emiliano Durand, mientras la conducción política de la capital salteña permanece en terreno de sombras.
La Secretaría de Prensa y Comunicación de la comuna ha optado por un hermetismo absoluto. A la fecha, la ciudadanía desconoce si el jefe comunal logró financiamiento concreto para la ciudad, si mantuvo reuniones de peso estratégico o si la gira se redujo a la firma de convenios de «colaboración mutua», instrumentos de valor simbólico que rara vez derivan en resultados tangibles.
La mayor preocupación radica en la gobernabilidad del municipio capitalino. Ante el silencio institucional, la lógica administrativa sugiere que el mando de la ciudad recayó de manera provisoria en el presidente del Concejo Deliberante, Darío Madile. No obstante, tampoco existen certezas de una toma formal del cargo, y hace más de dos semanas que ni una fotito trabajando.
A más de 15.000 kilómetros de distancia y con una administración que opera por inercia, la capital salteña aguarda el reaparecimiento de sus autoridades para determinar el alcance real de los compromisos asumidos en territorio asiático.
El evento en el que participaron Emiliano Durand y Enrique Borelli fue el V Foro Internacional de Cooperación “Himalaya”, celebrado entre el 16 y el 18 de julio en la ciudad de Linzhi, Tíbet. Organizado bajo el paraguas del Gobierno Popular de la Región Autónoma del Tíbet, la cumbre fue convocada formalmente bajo el lema de la “convivencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza”, abordando problemáticas globales como el cambio climático, la conservación de zonas de gran altitud y el desarrollo sustentable. Sin embargo, más allá del marco ecologista e institucional promovido por los anfitriones asiáticos, en la escena política salteña el evento es interpretado como un escenario de acercamiento hacia el sector privado chino para entablar gestiones vinculadas a infraestructura e inversiones en la industria minera.