SALTA – El próximo miércoles, el Concejo Deliberante de Rosario de Lerma podría tratar la situación institucional del concejal Matías Cruz y destituirlo como concejal, en el marco de un proceso por presunto mal desempeño en la función pública. De acuerdo con la información disponible, los plazos administrativos ya se habrían cumplido y el expediente avanzaría hacia una definición del cuerpo legislativo.
Según pudo conocerse por medios locales, Matías Cruz no habría presentado la documentación ni los descargos dentro de los plazos establecidos para ejercer su defensa en el proceso que enfrenta. De confirmarse esa situación, el expediente quedaría en condiciones de ser tratado por el Concejo Deliberante, cuyos integrantes deberán definir mediante votación si corresponde aplicar la sanción prevista por la normativa vigente.
El avance de este procedimiento también abre un debate sobre el balance de la gestión legislativa del concejal, quien actualmente se encuentra de carpeta médica para intentar dilatar el proceso judicial. A lo largo de su mandato, Cruz protagonizó reiterados cruces con el Ejecutivo municipal y denunció en distintas oportunidades presuntos casos de persecución política y falta de transparencia. No obstante, esas acusaciones no derivaron en resoluciones judiciales que las respaldaran. Al mismo tiempo, sectores críticos cuestionan que su actuación estuviera marcada por la confrontación política, sin una producción legislativa de impacto que respondiera a las principales demandas de los vecinos.
La situación vuelve a poner el foco sobre el funcionamiento del Concejo Deliberante de Rosario de Lerma, un ámbito atravesado en los últimos años por disputas políticas, denuncias y conflictos internos que, según distintas voces de la comunidad, relegaron el tratamiento de los problemas cotidianos del municipio.
Si el cuerpo finalmente aprueba la destitución de Cruz, concluirá uno de los episodios institucionales más controvertidos de los últimos años en el Concejo. Más allá de la resolución del caso, el desafío para el órgano legislativo seguirá siendo recuperar la credibilidad pública y centrar su labor en las necesidades y demandas de la comunidad.