(Salta).- Los reclamos de proveedores locales derivaron en una confesión inesperada del gobierno salteño. El secretario de Minería, Gustavo Carrizo, reconoció la existencia de opacidad en las contrataciones mineras. Admitió que la cadena de subcontratación no es todo lo clara que debería. La declaración se dio en medio de una creciente conflictividad. Empresas de servicios iniciaron demandas contra las operadoras mineras. El funcionario decidió poner el problema sobre la mesa sin eufemismos.
Carrizo revela falta de transparencia
Carrizo fue directo al corazón del asunto. “¿Qué es lo que hemos encontrado en el camino? Por supuesto, falta de transparencia en la cadena de contratación”, confesó. La revelación no surgió de una sospecha infundada. El propio secretario explicó cómo llegó a esa conclusión. “Fue así también que me acredité que existe esa falta de transparencia”, aseguró. Con documentación en mano, el gobierno pudo constatar lo que en los pasillos era un secreto a voces.
Difícil intervención estatal
El secretario de Minería describió un escenario donde el Estado tenía las manos atadas. Recordó que las contrataciones son privadas. “Son contrataciones privadas, son licitaciones privadas”, dijo. En esos procesos, las empresas deciden tiempos y modalidades. “Ahí donde a nosotros como gobierno se nos hace difícil intervenir”, explicó. Sin embargo, los rumores eran insistentes. “Se escucha en todos los pasillos comentarios”, graficó. El gobierno decidió dejar de lado los comentarios informales y exigir las pruebas documentales.
Puntos críticos a esclarecer
La auditoría permitió precisar qué entiende la provincia por falta de transparencia. Carrizo detalló un listado de puntos críticos que las mineras deben esclarecer. “Es necesario determinar con claridad a quién van a contratar, por qué van a contratar”, enumeró. También cuestionó la opacidad en los mecanismos de difusión y participación. “Cómo es el proceso de licitación, cómo se difunde, cómo se convoca a las cámaras”, añadió. La medición del contenido local y el control de las subcontrataciones completan la exigencia.
Demanda de reglas claras
El secretario vinculó directamente la falta de transparencia con la demanda empresaria de reglas claras. “Ellos demandan reglas claras, transparencia y previsibilidad”, recordó. Esa exigencia, dijo, es la misma que el Estado les hace ahora hacia adentro de sus operaciones. “Son reglas claras, tenemos que dar mucha más previsibilidad a todos los actores”, insistió. Para Carrizo, no puede haber un sistema de exigencias asimétrico. La transparencia debe ser un valor de ida y vuelta.
Transparencia innegociable
A punto de resolver las inconsistencias detectadas, el gobierno se mostró inflexible. “Estamos a punto de resolver la situación”, adelantó el secretario. El caso de una minera embargada con sus 1.500 millones de dólares invertidos, opera como un mensaje para todo el sector. Ningún monto de inversión blinda a una empresa del escrutinio oficial. La provincia buscará garantizar que la cadena de proveedores funcione sin zonas grises. La transparencia dejó de ser un pedido para ser una imposición absolutamente i
nnegociable.