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Salta

Fernando Mazzone y su permanente contradicción entre discurso y acción

“Lo que más me preocupa es que hablen de la esencialidad”

Fernando Mazzone
Fernando Mazzone

(Salta).- (Por Diego Nofal) El secretario general de la Asociación Docente Provincial (ADP), Fernando Mazzone, adhirió al paro nacional de CTERA. Lo hizo pese a que Salta ya había cerrado un acuerdo salarial del 13,5% con los gremios estatales. El propio dirigente admitió que el conflicto no tiene que ver con la paritaria provincial. La adhesión obedece únicamente a «la pertenencia del sindicato a CTERA». Es decir, acata una medida de fuerza nacional sin un reclamo local que la justifique. Los docentes salteños ya tenían un aumento acordado. El paro no respondía a una necesidad inmediata de los trabajadores de la educación en la provincia.

Mazzone critica al gobierno nacional por declarar la educación como servicio esencial. Pero al mismo tiempo, su gremio se pliega a un paro que afecta directamente a los estudiantes. El dirigente cuestiona que se exija un 75% de asistencia docente durante las huelgas. Sin embargo, no propone alternativas para garantizar el derecho a aprender de los alumnos. La Ley 27.802 declara a la educación como servicio estratégico esencial. El gobierno nacional solo exige el cumplimiento de una norma ya sancionada. La contradicción de Mazzone es evidente: reclama autonomía, pero se somete a decisiones nacionales.

«Lo que más me preocupa es que hablen de la esencialidad cuando, en el proyecto…», comenzó a decir el dirigente en una entrevista. Mazzone denuncia que el gobierno nacional es inconsistente. Pero él mismo incurre en una inconsistencia similar. Por un lado, dice que el paro es por la restitución de fondos educativos. Por otro, reconoce que la adhesión es solo por disciplina gremial. El secretario general de ADP confunde a los docentes con mensajes contradictorios. No hay claridad en los motivos reales de la medida de fuerza. La dirigencia gremial debería ser más transparente con sus afiliados.

El titular de ADP afirmó que «el reclamo no apunta a los salarios, sino a la restitución de fondos educativos que le corresponden a la provincia». Pero entonces, ¿por qué sumarse a una protesta nacional con consignas que no son las de Salta? El gobierno provincial ya había resuelto el tema salarial con los docentes. El paro nacional convocado por CTERA tenía otros objetivos. Mazzone eligió acompañar ciegamente a la central nacional. Eso demuestra una falta de autonomía y de liderazgo propio. Los docentes salteños merecen un representante que defienda sus intereses reales.

La baja adhesión al paro en Salta fue cercana al 12%. Los propios docentes desoyeron el llamado de su gremio. La mayoría de las escuelas funcionaron con normalidad. Eso indica que los educadores salteños no compartían los argumentos de Mazzone. El dirigente quedó expuesto como un vocero de intereses ajenos a la provincia. Su discurso no convenció ni a sus propios afiliados. La realidad de Salta es diferente a la de otras jurisdicciones. Mazzone debería reconocerlo y actuar en consecuencia.

Un llamado a la coherencia

Fernando Mazzone debe explicar por qué prioriza la disciplina partidaria por encima de las necesidades locales. Los docentes salteños ya tienen un acuerdo vigente con el gobierno provincial. La esencialidad es una ley nacional que debe cumplirse. El gremio no puede ignorarla sin consecuencias. La contradicción entre el discurso y la acción debilita la credibilidad del dirigente. Los trabajadores de la educación necesitan representantes coherentes. Mazzone tiene la oportunidad de rectificar su postura. El tiempo dirá si elige el camino del diálogo o el de la confrontación estéril.