SALTA.- La ausencia de Fuerza Patria en los comicios fue una decisión política. Pablo Kosiner explicó las razones de fondo. No fue por falta de voluntad. Fue por coherencia. “Nosotros no presentamos una lista porque sería incongruente”, sentenció. La frase resume una postura que el espacio mantuvo desde el inicio de la intervención.
Kosiner detalló el razonamiento con claridad quirúrgica. “Para ser serios, nosotros cuestionamos… la decisión de intervenirlo judicialmente al partido, se presentó una apelación por parte del PJ a nivel nacional a la Cámara Electoral, la Cámara Electoral no resolvió todavía.” Ese dato es objetivo. La causa está viva. El dirigente remató con lógica inapelable. “Era incongruente decir, impugnamos la intervención judicial, pero vamos a la elección organizada por la intervención judicial, es una cuestión de tener un mínimo de congruencia política.”
Esa congruencia fue la que faltó en el proceso. El comunicado de Fuerza Patria ya había advertido que “La intervención judicial del Partido Justicialista de Salta fue impugnada por el Partido Justicialista Nacional desde su mismo origen.” Participar en ese esquema era convalidarlo. Kosiner lo explicó sin vueltas. No presentaron lista porque el proceso carecía de legitimidad de origen. La proclamación de San Millán es el resultado directo de esa anomalía.
El vacío de competencia fue total. Kosiner subrayó que “solamente se haya presentado una lista, y que curiosamente está relacionada al oficialismo provincial.” No fue un llamado a la unidad. Fue un monólogo. La falta de confianza vació el acto electoral.
Las críticas al oficialismo
Urtubey, por su parte, habló de “un gobierno que plantea una batalla cultural en donde la justicia social… para ellos es el gran problema de la Argentina.” La lista única está alineada con ese oficialismo cuestionado. La contradicción es evidente.
La intervención judicial se transformó en un atajo antidemocrático. Kosiner lamentó que “es una pena que el destino del partido lo termine definiendo la justicia y una proclamación judicial y no la participación de los afiliados.” El comunicado de Fuerza Patria había hecho una defensa cerrada de la soberanía del afiliado. Dijo que la legitimidad “solo nace de la participación libre de los afiliados, de la competencia democrática y del respeto a la voluntad del conjunto del peronismo.” Esa es la vara que la intervención no alcanza.
La claridad de Kosiner despeja cualquier duda. No fue inacción. Fue una estrategia de resistencia. “Era incongruente”, repitió. La unidad pregonada por el oficialismo es una ficción administrativa. Fuerza Patria ya dijo que “únicamente existieron reservas administrativas de nombres.” No hubo competencia real. La postura de Kosiner y Urtubey es una misma trinchera. La lucha por un PJ Salta de pie continúa.