SALTA.- La Constitución de Salta no es un simple papel. El artículo 169 establece las reglas para la Auditoría General. Los auditores duran ocho años y no pueden ser reelegidos. La norma busca garantizar la independencia del organismo. Impide que los funcionarios se perpetúen en el cargo. La diputada Laura Cartuccia decidió ignorar esta disposición. Propuso la reelección de Gustavo Ferraris. Un auditor que ya cumplió su mandato. Una violación flagrante de la Carta Magna provincial.
Una violación constitucional
Cartuccia defiende su propuesta con argumentos políticos. “Me pareció a mí lo justo que él siguiera investigando esta causa”, declaró. La diputada no habla de legalidad. Habla de justicia según su criterio. “Que Urtubey tenga que pagar las consecuencias”, agregó. La frase es reveladora. No busca la transparencia. Busca un castigo. La Auditoría se convierte en un instrumento de venganza. La Constitución es un obstáculo para sus planes.
El propio Ferraris fue designado en 2016 y reelecto en 2021. Ya cumplió ocho años en el cargo. La ley no permite una nueva designación. Cartuccia intenta sortear la prohibición con una argucia. “El doctor Ferraris estuvo un par de meses, no estuvo en su función”, argumentó. “Tal vez esto lo faculta a poder ser nuevamente elegido”, dijo. La excusa es ridícula. La Constitución no contempla interrupciones. El mandato es por ocho años. Punto.
La auditoría sobre el Fondo de Reparación Histórica ya generó polémica. El informe señaló graves irregularidades. Más del 66% de los recursos quedaron bajo observación. Solo el 48% de las obras se completó. Urtubey rechazó las conclusiones. Denunció una operación política. La diputada insiste en validar el informe. Quiere que Ferraris continúe la investigación. La reelección es la herramienta para lograrlo. La Constitución es el obstáculo.
La Cámara de Diputados no puede avalar esta maniobra. Los legisladores juraron cumplir la Constitución. Cartuccia está violando ese juramento. La reelección de Ferraris es inconstitucional. No hay interpretación que lo justifique. La diputada debe retirar su propuesta. Debe respetar la norma. La persecución contra Urtubey no puede ocultarse detrás de argucias legales. La ciudadanía exige transparencia. Exige que se cumpla la ley.
Los legisladores deben frenar la maniobra
Salta no puede permitir que la Auditoría se politice. El organismo debe ser independiente. La reelección de Ferraris compromete esa independencia. La diputada Cartuccia lo sabe. Por eso insiste en violar la Constitución. La oposición debe frenar este atropello. Los salteños merecen instituciones que respeten la ley. La persecución contra Urtubey debe terminar. La Constitución no es un adorno. Es la ley suprema de la provincia.