SALTA.- El voto de la senadora Flavia Royón tiene un peso enorme. Salta puede convertirse en una avenida del narcotráfico. La provincia comparte una extensa frontera con Bolivia. Ese país es uno de los mayores productores de cocaína del mundo. La iniciativa en debate autoriza la venta de tierras limítrofes a extranjeros. Grupos criminales aprovecharían esa posibilidad. La seguridad de la región quedaría comprometida.
Actualmente las restricciones impiden la compra en zonas de frontera. La nueva norma elimina esa traba. Inversores sin control podrían adquirir campos estratégicos. El narcotráfico utiliza testaferros para ocultar sus operaciones. Una finca en la línea divisoria es ideal para el acopio. La droga ingresaría sin controles a territorio argentino. La ruta hacia Rosario y otros puertos quedaría habilitada.
Salta ya está casi en el tope de tierras extranjerizadas. El once coma siete por ciento pertenece a manos foráneas. Una suba al veinticinco por ciento liberaría aún más territorio. Los carteles tienen capacidad económica para comprar grandes extensiones. Las tierras fronterizas son particularmente codiciadas. Facilitan el traslado de cargamentos sin ser detectados. Las fuerzas de seguridad advierten sobre el riesgo.
La geografía salteña ofrece pasos no habilitados. Los montes y quebradas dificultan la vigilancia. Dueños extranjeros podrían construir pistas clandestinas. Los aviones cargados de cocaína aterrizarían sin problema. La mercadería se distribuiría por el país. La provincia se transformaría en un nodo logístico narco. Organizaciones criminales operarían con impunidad.
La senadora Royón tiene en sus manos evitar ese destino. Su voto en contra frenaría la habilitación. Si apoya la ley las consecuencias serían inmediatas. El gobernador Sáenz habría pedido el rechazo. La presión social crece en Salta. Vecinos autoconvocados exigen protección. El tiempo para decidir se acaba. Las organizaciones de derechos humanos también se manifestaron preocupadas. El fantasma del narcotráfico ya causó estragos en otras provincias. Salta no quiere repetir esa historia.
El jueves la votación definirá el rumbo. Un voto positivo de Royón destrabaría la venta fronteriza. Los narcos celebrarían en silencio. La provincia perdería una barrera legal clave. La lucha contra el narcotráfico sufriría un duro retroceso. Especialistas en seguridad alertan sobre la inminencia del peligro, que se acrecienta con cada hectárea que queda sin control estatal. La sociedad salteña mira con angustia el Senado.
Una responsabilidad histórica
La senadora debe decidir entre el desarrollo y la seguridad. La historia la juzgará. El avance narco no da tregua. Cada hectárea vendida en la frontera es un riesgo latente. La responsabilidad es enorme. Flavia Royón no puede equivocarse. La patria chica está en juego. El voto del jueves resonará por décadas.