SALTA.- La alianza entre Gustavo Sáenz y Javier Milei pende de un hilo. La votación del jueves podría dinamitar ese entendimiento. La senadora Flavia Royón responde al gobernador salteño. Su voto en contra de la ley de tierras sería un desafío directo al Presidente. El proyecto es una prioridad para el oficialismo nacional. El gobernador habría ordenado rechazarlo. La tensión escala día a día.
Sáenz fue uno de los mandatarios provinciales que apoyó a Milei. Sellaron un pacto de gobernabilidad. El salteño aportó votos clave en el Congreso. A cambio recibió respaldo para obras y financiamiento. Esa sociedad fue exhibida como un modelo de gestión. Ahora la relación muestra fisuras. El proyecto de tierras abrió una grieta difícil de cerrar.
Salta no puede permitir más extranjerización de su suelo. El gobernador lo sabe. El once coma siete por ciento está en manos extranjeras. La frontera con Bolivia es un polvorín narco. Sáenz no quiere quedar asociado a una ley impopular. Los productores locales exigen protección. La presión de los votantes es enorme.
Royón quedó en el centro de la tormenta. Debe elegir entre la Casa Rosada y su provincia. La lealtad al gobernador es su mandato político. Pero el Gobierno nacional ofrece incentivos. La senadora no quiere ser la responsable de una ruptura. Tampoco desea cargar con el estigma de facilitar al narco. El equilibrio es imposible.
Un voto negativo de Royón sería un terremoto político. Dejaría al descubierto el quiebre de la alianza. Milei perdería una batalla legislativa importante. El Presidente reaccionaría con furia. Los puentes entre Salta y la Nación se romperían. Los recursos prometidos quedarían en peligro. La provincia sentiría el impacto.
La decisión inminente
El jueves al mediodía se sabrá la verdad. Los teléfonos arden en el Senado. Operadores de ambos bandos buscan una salida negociada. Algunos creen que Royón se ausentará. Así evitaría el costo de un rechazo explícito. Otros apuestan a un acompañamiento condicionado. La alianza Sáenz-Milei está en terapia intensiva y los pronósticos de recuperación son reservados, según fuentes cercanas a ambos dirigentes.
El desenlace marcará el futuro político de ambos líderes. La provincia observa con expectación. La historia no perdona a quienes se equivocan. Las versiones de ruptura circulan en todos los medios. La senadora evitó la prensa en las últimas horas. La incertidumbre es total. Salta podría perder el respaldo de la Nación. El precio de un voto opositor es altísimo. Royón medita su decisión en soledad. El reloj avanza inexorable. Nadie se anima a pronosticar el resultado final. La tensión se puede cortar con un cuchillo. El desenlace es inminente. La política argentina contiene el aliento.