SALTA – El gobernador Gustavo Sáenz se posicionó en contra del proyecto de Ley de Tierras que impulsa el Gobierno de Javier Milei, el cual propone, entre otras cuestiones, modificar la normativa previa para facilitar la extranjerización de la tierra y reducir las restricciones vigentes a nivel nacional. La definición, acorde precisó LPO, modifica el escenario legislativo de cara a la sesión prevista para este jueves, debido a que esta decisión repercute directamente en el voto de la senadora Flavia Royón, considerada una pieza clave tanto para el oficialismo como para la oposición por el panorama ajustado.
La decisión de Sáenz se suma a la adoptada por el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien instruyó a la senadora Beatriz Ávila, del monobloque Independencia, a rechazar el capítulo de la iniciativa que habilita una mayor extranjerización de tierras.
Con ambos movimientos, el Gobierno nacional perdería dos votos que hasta hace pocos días podían considerarse favorables para la aprobación del proyecto. En el caso de Royón, desde su asunción en diciembre ha decidido acompañar al Gobierno nacional en todos los proyectos presentados, tales como la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares. No obstante, esa racha positiva podría culminar este jueves, aunque la verdadera definición se hará en el recinto legislativo.
Oposición a la compra de tierras
La decisión de los gobernadores refleja la preocupación de distintas provincias por los posibles efectos de la iniciativa sobre el control y la propiedad de las tierras. En las últimas semanas, el proyecto generó un fuerte rechazo de sectores políticos y productivos que advirtieron sobre el riesgo de flexibilizar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros y las restricciones sobre el uso de suelos posteriores a incendios fuera de perímetros.
Con este nuevo escenario, el oficialismo llega a la sesión del Senado con menos margen para aprobar una de las iniciativas que impulsaba el Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, y deberá negociar hasta último momento para intentar reunir los votos necesarios.