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Salta

Alquileres en Salta: crece la morosidad mientras avanza el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada

Según la Cámara Inmobiliaria de Salta, el nivel de incumplimiento pasó de ubicarse por debajo del 5% a alcanzar actualmente alrededor del 15%.

alquileres en salta

SALTA – Tras la media sanción del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, que entre otros aspectos busca agilizar los mecanismos para recuperar inmuebles ocupados o frente a incumplimientos contractuales, en Salta el mercado inmobiliario atraviesa una dura realidad. Según un relevamiento, cada vez más inquilinos se atrasan en el pago de los alquileres, mientras que los propietarios optan por negociar antes que perder al locatario.

El dato fue aportado por el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, quien advirtió que la morosidad en los alquileres experimentó un fuerte incremento durante los últimos meses.

Según explicó, el nivel de incumplimiento pasó de ubicarse por debajo del 5% a alcanzar actualmente alrededor del 15%. Pero el dato que más preocupa es el tiempo de atraso: muchos inquilinos que no pueden afrontar el pago en término acumulan actualmente entre 30 y 60 días de mora. “Esto empezó a principio de año. Empezaron con semanas, quince días; hoy la mayoría está entre los treinta y los sesenta días”, señaló Biella.

Propietarios que prefieren negociar

La situación económica también está modificando la relación entre propietarios e inquilinos. De acuerdo con el titular de la Cámara Inmobiliaria, los dueños de los inmuebles están aceptando renegociar los valores de los alquileres con el objetivo de evitar que los inquilinos abandonen las propiedades.

La lógica es sencilla: ante las dificultades para conseguir un nuevo inquilino que pueda afrontar el valor del contrato, algunos propietarios prefieren acordar una reducción o renegociación antes que enfrentar una vivienda desocupada y los costos derivados de volver a ponerla en alquiler.

El escenario expone así una tensión entre dos realidades. Por un lado, el debate político pone el foco en fortalecer el derecho de propiedad y acelerar los mecanismos de desalojo. Por otro, los datos del mercado muestran que una parte creciente de los inquilinos tiene dificultades para cumplir con los pagos en los plazos establecidos.

El contraste con el “desalojo exprés”

La discusión adquiere particular relevancia luego de la media sanción del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que plantea modificaciones destinadas a reforzar la protección de los propietarios y agilizar determinadas situaciones vinculadas con la ocupación y restitución de inmuebles.

En ese contexto, el aumento de la morosidad abre otro interrogante: qué ocurre cuando el incumplimiento no responde a una ocupación ilegal, sino a una familia que continúa viviendo en una propiedad pero no logra pagar el alquiler en tiempo y forma.

En Salta, según el panorama descripto por Biella, el problema ya no se limita a atrasos ocasionales de algunos días. El sector inmobiliario registra una morosidad que triplicó los niveles anteriores y donde los períodos de atraso de uno o incluso dos meses comienzan a ser habituales.

Mientras avanza la discusión legislativa sobre la propiedad privada, la realidad del mercado de alquileres muestra que el problema tiene otra dimensión: propietarios que buscan cobrar y conservar la rentabilidad de sus inmuebles, e inquilinos que cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes.