SALTA – El Partido Justicialista (PJ) de Salta cerrará este miércoles una extensa etapa de intervención y dará paso a una nueva conducción partidaria. A las 19, en la sede del PJ salteño, se realizará el acto de asunción de Julio Argentino San Millán como nuevo presidente del partido, luego de que la Justicia Federal aprobara el proceso de normalización llevado adelante por el interventor judicial José Luis Napoleón Gambetta.
La finalización de la intervención marca el cierre de una crisis institucional que se extendió durante aproximadamente un año y medio. El proceso había comenzado en febrero de 2025, cuando el PJ nacional dispuso la intervención del distrito salteño, y posteriormente quedó bajo intervención judicial. En mayo de 2026, la Justicia Electoral designó a Gambetta como interventor judicial con la misión de ordenar la estructura partidaria y avanzar hacia la elección de nuevas autoridades.
De 24 listas a una conducción de unidad
La normalización desembocó finalmente en una lista única. Según explicó Gambetta, inicialmente se habían presentado 24 listas, pero distintos sectores fueron alcanzando acuerdos, fusionando propuestas o quedando fuera por cuestiones reglamentarias. El proceso terminó con la oficialización de Generación Justicialista, encabezada por San Millán.
La existencia de una sola nómina hizo innecesaria la elección interna que estaba prevista para el 2 de agosto. San Millán fue proclamado como nuevo titular del PJ salteño y quedó pendiente únicamente el control de la Justicia Federal para concretar el traspaso formal de la conducción. Gambetta confirmó ahora que ese proceso recibió el aval judicial y que este miércoles se concretará la entrega del partido a las nuevas autoridades.
El desafío político para San Millán
Con la normalización concluida, el principal desafío pasará ahora a manos de San Millán y de la nueva conducción. El PJ deberá definir qué perfil político adoptará y cuál será su estrategia frente al escenario electoral que se abre hacia 2027.
La nueva conducción tendrá que resolver, entre otros puntos, cómo reconstruir la estructura territorial del partido, contener a los distintos sectores que confluyeron en la lista de unidad y establecer una posición frente al Gobierno provincial y al escenario nacional.
La intervención judicial había surgido precisamente en un contexto de fuerte disputa interna y parálisis institucional. Por eso, el desafío para San Millán será transformar el acuerdo que permitió conformar una lista única en una conducción política efectiva y capaz de mantener unido al justicialismo salteño.
La asunción de este miércoles significará así el regreso del PJ salteño a una conducción propia después de una etapa de intervención que dejó expuestas las diferencias internas y las dificultades económicas del partido. A partir de ahora, el rumbo del justicialismo provincial quedará en manos de San Millán y de la dirigencia que lo acompaña.