SALTA – En el marco de la configuración del escenario electoral, La Libertad Avanza moviliza a su tropa local bajo una consigna explícita sintetizada por la senadora nacional Emilia Orozco, quien remarcó que el espacio ya trabaja de manera abierta con la mirada puesta en la reelección o consolidación del proyecto nacional de Javier Milei. Sin embargo, el despliegue territorial y el marketing político del oficialismo nacional en la provincia se enfrentan a un prisma de contradicciones estructurales, desgastes prematuros y una alarmante falta de volumen político en sus cuadros de gestión.
Territorialidad, juventud y la busca de formación doctrinaria
En el plano organicista, la conducción alineada con Alfredo Olmedo intenta mantener cohesionada la estructura local. El trabajo de campo en el interior salteño se apoya en las recorridas de fin de semana a cargo del diputado provincial Roque Cornejo y del senador Gonzalo Guzmán Coraita, encargados de llevar la narrativa del Poder Ejecutivo Nacional a los municipios. En paralelo, la articulación comunicacional descansa en la juventud partidaria, con la asesora Lu Pastrana como una de las figuras al frente de la estrategia digital. No obstante, la efectividad del discurso contra la casta y el Estado muestra incipientes signos de saturación en la opinión pública local, erosionado tanto por el impacto socioeconómico real como por los escándalos internos del espacio del Presidente.
Para contrarrestar el desgaste y darle sustento ideológico a la militancia, la dirigencia lanzó recientemente el primer Ateneo Liberal, un formato de debate e instrucción doctrinaria que rememora el funcionamiento orgánico de los viejos comités del radicalismo provincial. La jornada reunió a un reducido grupo de no más de cincuenta dirigentes y militantes, entre ellos la concejal Florencia León, quien definió la iniciativa como «un ámbito fundamental para formarse, debatir ideas de fondo y proyectar la transformación» que requieren tanto la provincia como el país desde bancadas locales como el Concejo Deliberante.
Fragilidad institucional y los escándalos en la tropa propia
Detrás de la fachada de cohesión, emergen cortocircuitos ideológicos e institucionales. Las altisonantes declaraciones del concejal, hoy saencista, Rodrigo Quinteros y de la convencional Estela Méndez expusieron fisuras en la tropa, dejando al descubierto tensiones no resueltas entre el dogmatismo libertario y las exigencias de la política territorial. La rebelión discursiva de estos referentes amenaza con fisurar el núcleo duro que encabeza Olmedo en la provincia.
El problema central del espacio reside en la fragilidad institucional y los errores no forzados de sus legisladores provinciales, cuya falta de preparación política queda al descubierto en cada sesión. A la escasa cintura política se le suman graves cuestionamientos éticos y judiciales que salpican a la bancada salteña. A las denuncias por violencia de género que pesan sobre los dirigentes Pablo López y Maximiliano Casasola, se añadió recientemente la situación del diputado Sergio López, cuestionado por haber ejercido la abogacía privada a pesar de las prohibiciones expresas e incompatibilidades inherentes a su cargo lectivo.
La encrucijada estratégica con el saencismo y los límites del discurso
Un elemento central en la encrucijada libertaria salteña radica en la ambigua relación entre la Casa Rosada y el gobernador Gustavo Sáenz. La política de alianzas del gobierno nacional con la gestión provincial genera cortocircuitos directos con la dirigencia libertaria local. El episodio en el que la ministra Sandra Pettovello reprendió públicamente a legisladores salteños por negar el saludo al Gobernador reflejó la brecha existente entre el pragmatismo de la mesa chica nacional y la confrontación ideológica que pretende dar la tropa local. El intento del oficialismo salteño por capitalizar mediáticamente esta interna derivó en un cruce de declaraciones entre saencistas y libertarios que rozó lo infantil.
En este marco de baja densidad teórica, la próxima realización del encuentro de la juventud libertaria en Salta genera bajas expectativas de articulación política concreta. La grilla del evento, compuesta principalmente por influyentes de redes sociales traídos desde Buenos Aires, amenaza con reducir el debate político a una puesta en escena endogámica diseñada solo para el consumo digital.
El camino hacia 2027 se presenta corto y vertiginoso. La Libertad Avanza en Salta demuestra severas dificultades para capitalizar políticamente los desaciertos y la falta de rumbo del propio saencismo. Si las dos fuerzas políticas más importantes de la provincia se encuentran extraviadas entre personalismos, falta de cuadros técnicos y disputas coyunturales, la política salteña corre el riesgo de ingresar en un escenario de profunda apatía y desrepresentación ciudadana.