(SALTA).-( Por Diego Nofal)-.- Juan Manuel Urtubey está plantado hoy en Salta como el principal opositor al gobierno provincial y al gobierno nacional y sus representantes en la provincia, en ese marco el ex gobernador de la provincia de Salta dejó estas declaraciones que sacuden el avispero político local.
El exmandatario propone un sistema que aliente la actividad productiva y el agregado de valor, pero que desaliente la timba financiera y los capitales golondrinas que llegan a la Argentina, como si fuera una herejía pensar distinto. No se trata de más o menos impuestos, sentencia Urtubey, sino de definir a quién se le cobra y con qué objetivo, porque la discusión de fondo es política y no meramente técnica.
Yo voy a cobrarle impuestos a la PyME y al hotel que con muchísimo esfuerzo está haciendo lo mejor para tratar de zafar, dispara el exgobernador, mientras el discurso oficial parece premiar a quienes especulan. No le voy a cobrar a un tipo que viene a invertir 500 millones de dólares a la Argentina y se los timbea, ironiza con esa claridad que incomoda a los defensores del libre mercado a ultranza.
O sea, tiene que ser el argentino el protagonista de la exportación de Argentina, y no los fondos buitre que entran y salen como pedidos por delivery financiero. Yo tengo que exportar no recursos naturales, sino trabajo argentino, inteligencia argentina, ciencia y técnica argentina, tecnología argentina, con una lógica de un Estado que proteja y te dé seguridad, salud y educación.
Eso se puede hacer, asegura con convicción, aunque muchos en el poder prefieran seguir mirando para otro lado mientras la industria nacional se desangra lentamente. Lo primero que hay que hacer es plantarse desde otro lugar, concluye Urtubey, y vaya si está plantado, aunque algunos prefieran verlo como un nostálgico de un pasado que no volverá.
La pregunta que flota en el aire salteño es si sus palabras encontrarán eco en una sociedad cansada de promesas y agotada por un ajuste que no termina de llegar a todos por igual, mientras tanto el ex gobernador recorre la provincia y cosecha adhesiones porque en Salta nadie discute que el modelo actual beneficia a los mismos de siempre.






