(SALTA).- (Por Diego Nofal) El intendente de Cerrillos, Enrique Borelli, sostiene que los votantes de Gustavo Sáenz y los de Javier Milei en Salta son en realidad el mismo tipo de elector, aunque suene a herejía política. La afirmación, que descoloca a más de uno, proviene del oficialismo provincial y busca interpretar el mensaje que dejaron las últimas elecciones en las urnas.
Según este análisis, la ciudadanía no estaría pidiendo una confrontación ideológica, sino un acuerdo concreto para solucionar los problemas cotidianos que la aquejan. «El votante mío y de Gustavo lo voto a Milei», disparó Borelli sin titubeos, dando por sentada una realidad que muchos prefieren ignorar. «El votante no está diciendo pónganse en contra o peleen. Lo que está diciendo es pónganse de acuerdo y traigan las soluciones», añadió el jefe comunal, intentando despejar cualquier duda sobre el significado de ese comportamiento electoral.
La lógica del funcionario parece sencilla y hasta pragmática, pues el electorado habría optado por la gobernabilidad por encima de las banderías partidarias. En ese sentido, destacó que el gobernador Sáenz está cumpliendo con su parte al ir trayendo soluciones de a poco, dentro de un modelo nacional de escasez. «Más o menos el gobernador las va trayendo», expresó, aunque con cierta cautela, reconociendo que el camino no es sencillo ni rápido para nadie.
Sin embargo, en su discurso, Borelli contraponer la gestión del oficialismo con la actitud de otros espacios políticos es el paso natural para marcar las diferencias. Según su visión, mientras unos gestionan, otros solo se dedican a criticar sin aportar nada sustancial a la realidad provincial. Para el intendente, el caso de la senadora Emilia Orozco es el ejemplo perfecto de esa falta de gestión que tanto critica, ya que en lugar de soluciones, habría traído solo un gesto mediático. «Trajeron un TikTok al lado del puente vaquero diciendo que son ellos los que lo están haciendo», ironizó el funcionario, en clara referencia a la polémica visita de los libertarios a la obra.
Esta anécdota sirve a Borelli para reforzar su idea central, que se resume en la falta de resultados concretos de la oposición. «Claramente, yo no digo que se trae de todo y se trae muy poco, pero es lo que se logra traer con un gran esfuerzo», se defendió, matizando su crítica para no sonar demasiado duro. Pero el mensaje es claro: el oficialismo es el único que realmente está trabajando.
Finalmente, en medio de este análisis sobre el electorado, Borelli dejó entrever su preocupación por el futuro inmediato de la provincia y el país. Planteó un escenario donde Milei podría ser reelegido y la única alternativa viable para Salta es seguir apostando a la gestión de Sáenz. «Estoy diciendo, el único que tiene la virtud de ir a dialogar, de gestionar y de consensuar cosas para traer hoy en este modelo de escasez es Gustavo Sáenz«, sentenció.
En este sentido, el intendente cerró su idea con una declaración de lealtad absoluta al proyecto provincial. «En el espacio al cual yo pertenezco, que es el de Sáenz, yo estoy convencido de que la mejor opción sigue siendo Gustavo Sáenz», concluyó, dejando en claro que, más allá de los análisis sociológicos, la política sigue siendo un juego de lealtades.