(SALTA).- En el marco del Día del Maestro, la concejal Laura Jorge Saravia puso el foco en las dificultades que atraviesan los docentes en su trabajo cotidiano y cuestionó las condiciones en las que muchos profesionales de la educación deben desarrollar sus tareas.
Con un mensaje desde su propia experiencia como docente, Jorge Saravia destacó que detrás de cada jornada escolar existe un esfuerzo que muchas veces excede el dictado de clases y que incluye afrontar problemas de infraestructura, falta de recursos y dificultades para llegar a establecimientos educativos alejados. «Hoy quiero hablarles como docente. Como alguien que eligió esta profesión y sabe todo lo que hay detrás de entrar cada día a un aula», expresó la concejal.
En ese sentido, describió situaciones que, según señaló, forman parte de la realidad de numerosos trabajadores de la educación. «Enseñamos cuando todo falta. Cuando el techo está roto, cuando los baños no están en condiciones, cuando hay que poner de nuestro bolsillo o encontrar la manera de llegar a una escuela después de caminar kilómetros o hacer dedo», sostuvo.
Una tarea que va más allá del aula
Laura Jorge Saravia también remarcó que el trabajo docente no se limita a la enseñanza de contenidos y que existe un fuerte componente humano detrás del vínculo cotidiano con los alumnos. «Un docente nunca ve solamente a un alumno. Vemos al niño que llega con una historia detrás, conocemos a su familia, sus dificultades, sus miedos y sus sueños», afirmó, a la par que recordó el caso de Evelia Murillo.
«Cuánto amor, cuánto esfuerzo y cuánto de nuestra propia vida dejamos en esta profesión», resumió la concejal. El planteo vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa al sistema educativo: el reconocimiento de la tarea docente no solo desde lo simbólico, sino también desde las condiciones materiales y laborales necesarias para garantizar una educación de calidad.