SALTA.- (Por Diego Nofal)- El periodismo y los analistas políticos escarban en el escenario electoral de cara al 2027 y lo único que encuentran es incertidumbre, nadie sabe lo que puede ocurrir. Es quizás la elección con más incertidumbre que nunca, señalan los analistas. Mientras Gustavo Sáenz trabaja para que la Corte Suprema apruebe su candidatura los libertarios definen su estrategia y el peronismo sigue la interna nacional sin rumbo claro.
El gobernador ha declarado en una reciente entrevista televisiva que hay una operación del olmedismo y el kirchnerismo para impugnar su candidatura. La dirigencia provincial habla de proscripción cuando se cuestiona la legalidad de un tercer mandato consecutivo. La Constitución provincial es clara en sus límites pero algunos parecen dispuestos a forzarla con argumentos que suenan más a conveniencia que a derecho.
En el oficialismo las dudas principales tienen a la Corte de Justicia como protagonista. La incertidumbre por la candidatura de Sáenz es la duda principal y nadie sabe cómo se resolverá. Mientras el gobernador intenta habilitar su re-reelección los libertarios de La Libertad Avanza buscan consolidar su espacio y el peronismo navega entre la unidad y la dispersión sin encontrar un rumbo definitivo.
El orbe político nacional y local considera que está por comenzar un momento de negociaciones furibundas de cara a la definición de candidaturas y fecha de votación. Las especulaciones las expectativas los miedos y las advertencias se acumulan en un escenario que cambia día a día. Nadie sabe quién será el candidato del oficialismo ni si la Corte habilitará a Sáenz para competir por un tercer mandato.
El peronismo apuesta a un acuerdo con el intendente Emiliano Durand si se cae la candidatura de Sáenz. El radicalismo busca reconstruirse, hasta se habla de una alianza con el PRO local, y La Libertad Avanza intenta capitalizar el descontento social. El escenario electoral salteño es un rompecabezas que nadie termina de armar y que podría resolverse de manera inesperada en los próximos meses.
La dirigencia provincial debería concentrarse en resolver los problemas concretos de los salteños en lugar de especular con candidaturas y acomodos. La gente está harta de la rosca política y de los dirigentes que solo piensan en su propio futuro electoral. La elección más incierta de Salta puede terminar siendo también la más decepcionante si los candidatos no están a la altura de las circunstancias.