(SALTA).- La minera china Ganfeng Lithium creó una nueva sociedad en Salta para concentrar inversiones, participaciones empresariales y operaciones vinculadas con la explotación de minerales. La compañía se denomina Andino Soluciones Integrales SA y tendrá su sede en la calle España 158 de la capital provincial.
El 99% de las acciones pertenece a Ganfeng Lithium Netherlands Co. BV. El 1% restante quedó en manos de Mariana Lithium Co. Ltd., otra firma del mismo entramado corporativo. La sociedad comenzó con un capital de $30 millones, del cual sus accionistas integraron inicialmente una cuarta parte.
El objeto social permite adquirir, administrar y transferir acciones de otras empresas, participar en fideicomisos y uniones transitorias, controlar sociedades y fijarles lineamientos comerciales, financieros y operativos. También podrá intervenir directamente en exploración, extracción, procesamiento, transporte y comercialización de minerales y salmueras.
La presidencia quedó en manos de Guixing Zhang, mientras que Natalia Raquel Rojo fue designada directora suplente. Rojo proviene de la propia estructura local de Ganfeng: se desempeñó primero como coordinadora de las oficinas de la compañía en Salta y luego como gerente de Servicios Generales y Marca para sus operaciones latinoamericanas.
Su función la ubicó en el vínculo cotidiano de la minera con instituciones públicas, establecimientos educativos y comunidades de la Puna. Participó en convenios de capacitación con escuelas técnicas y acompañó actividades institucionales de Litio Minera Argentina y Ganfeng Litio Argentina, las dos principales subsidiarias que el grupo posee en Salta.
Andino Soluciones Integrales nace cuando Ganfeng ya opera el proyecto Mariana, que extrae salmuera en el Salar de Llullaillaco y completa el proceso en su planta de General Güemes. La empresa china invirtió cientos de millones de dólares y comenzó a producir y exportar cloruro de litio desde la provincia.
La creación de una holding local anticipa una etapa diferente: Ganfeng ya no se limita a administrar una mina, sino que prepara una estructura desde la cual podrá controlar empresas, incorporar activos y participar en nuevos proyectos. El dato que falta conocer es cuáles serán esas inversiones y si la nueva sociedad absorberá negocios que hoy están distribuidos entre sus subsidiarias.