(SALTA).- El dirigente peronista Pablo Kosiner cuestionó las actuaciones del presidente Javier Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel durante sus respectivas actividades en Francia y España. En ese marco, sostuvo que ambos expusieron ante el exterior las diferencias que atraviesan al Gobierno nacional al plantear no sólo su disputa interna, sino también dos discursos contradictorios entre sí.
Las declaraciones se produjeron luego de que Milei participara en París de la Argentina Week y mantuviera un encuentro bilateral con el presidente francés Emmanuel Macron, mientras Villarruel encabezaba en Madrid una delegación de senadores argentinos en el XII Foro Parlamentario Iberoamericano.
Kosiner sostuvo que la Argentina atravesó una jornada que, a su entender, dejó expuestas contradicciones entre las principales autoridades nacionales, las cuales repercuten en la confianza y en la imagen del mundo hacia el país. “Hoy Argentina ha escrito una de las páginas más vergonzantes en materia de política exterior y su representación política como Estado”, afirmó.
Y agregó: “Sus principales autoridades, Presidente y Vicepresidenta de la Nación, en dos lugares diferentes pero trascendentes globalmente como Francia y España han relatado diagnósticos diferentes como país, dos modelos de Estado opuestos y mensajes contradictorios entre sí”, señaló Kosiner.
Temas con doble agenda: economía e inteligencia artificial
Al revisar cada alocución, los distintos intereses del Ejecutivo quedaron en evidencia, y con ello las dudas sobre el rumbo futuro de una Argentina que busca crecer y desarrollarse. Por un lado, Javier Milei defendió una agenda centrada en reformas económicas que incluyen la reducción del Estado.
Villarruel, en Madrid, planteó en cambio un Estado con un papel activo en determinadas áreas productivas y tecnológicas, e hizo especial mención a las PYMeS al plantear la necesidad de “políticas públicas serias que defiendan el arraigo federal y la industrialización”.
La contradicción también quedó marcada en el rol del Estado sobre la inteligencia artificial. Mientras Milei prefiere evitar regulaciones, la vicepresidenta adquirió un tono más grave al poner a la persona por encima de la nueva tecnología. “No habrá un Estado eficiente, ni una democracia plena, si no situamos al ser humano que trabaja en el centro de toda innovación tecnológica”, planteó.
Ante ambas posturas disruptivas, el exdiputado Pablo Kosiner sentenció que las máximas autoridades del Gobierno nacional «han trasladado irresponsablemente sus diferencias domésticas al mundo». «Uno tan responsable como la otra: Ninguno se hace cargo de la responsabilidad que les cabe en la realidad penosa que vivimos los argentinos. Uno por ejecutar un plan macabro y la otra por haber impulsado a un cruel desquiciado como candidato a máxima autoridad de un país y compartir la fórmula», cerró.