(SALTA).-(Por Diego Nofal)- La Libertad Avanza en Salta concluyó la segunda etapa de su Ateneo Libertario con la ambiciosa misión de conformar equipos técnicos y elaborar propuestas de políticas públicas. El armado libertario busca consolidar equipos y agenda de cara a una eventual contienda electoral que todavía nadie confirma. La iniciativa fue presentada con bombos y platillos por referentes locales del espacio que militan bajo el paraguas nacional de Javier Milei. Según explicaron sus organizadores, el objetivo central pasa por generar cuadros políticos capacitados para gestionar una hipotética provincia libertaria. La tarea suena titánica en un territorio donde el peronismo y el saencismo llevan años repartiendo el poder sin mayores sobresaltos.
Los encuentros del Ateneo se desarrollaron de manera periódica en distintos puntos de la provincia. Cada reunión abordó ejes temáticos vinculados a economía, seguridad, educación y producción. La convocatoria está abierta a militantes, simpatizantes y curiosos que quieran acercarse a conocer la propuesta. Sin embargo, la estructura partidaria todavía muestra costuras visibles y diferencias internas que no terminan de cerrarse. Las rispideces entre los referentes locales son un secreto a voces que nadie confirma públicamente. Mientras tanto, la agenda libertaria avanza con más voluntad que respaldo territorial comprobado.
La consolidación de equipos técnicos representa un desafío mayúsculo para un espacio que nació hace pocos años. Muchos de sus dirigentes carecen de experiencia en la gestión pública provincial o municipal. Eso no impide que se muestren confiados en que la marea nacional los favorecerá tarde o temprano. La pregunta que flota en el ambiente es si alcanza con el envión de Buenos Aires para conquistar Salta. La historia política local sugiere que no basta con el apellido nacional para ganar elecciones provinciales. Los salteños suelen votar con el bolsillo y la cercanía, no con el entusiasmo importado.
El Ateneo Libertario sirvió para elaborar propuestas concretas sobre temas sensibles para la provincia. Entre ellos aparecen la minería, el empleo público y la presión impositiva. La intención declarada es construir una alternativa seria y alejada del populismo que atribuyen a sus adversarios. Hasta ahora, el espacio no logró articular un discurso propio que trascienda los slogans conocidos. La repetición de consignas nacionales sin adaptación local puede jugarles en contra. Los salteños ya conocen de memoria las promesas de cambio que luego se diluyen en la burocracia.
La segunda etapa del Ateneo llegó en un contexto de incertidumbre electoral total. Nadie sabe con certeza cuándo votarán los salteños ni bajo qué reglas. El desdoblamiento de elecciones parece cada vez más probable según las señales oficiales. Eso obliga a los libertarios a prepararse para una disputa provincial sin poder colgarse de la boleta nacional. La jugada podría potenciarlos si logran instalar candidatos propios con arraigo territorial. O podría exponerlos como una franquicia vacía sin estructura ni conducción clara.
Mientras el Ateneo avanza, los partidos tradicionales observan con una mezcla de ironía y cautela. El peronismo y el saencismo saben que el escenario político cambia rápido y nada garantiza continuidades. La Libertad Avanza en Salta tiene la oportunidad de construir algo diferente si evita los errores de sus pares en otras provincias. Necesita militantes, ideas y sobre todo coherencia entre lo que dice y lo que hace. El tiempo dirá si este Ateneo es el inicio de algo serio o apenas un fuego de artificio