(SALTA).- La caída del consumo y la desaceleración de la economía quedó en evidencia en la mayoría de las provincias Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación propia de Salta cayó un 5,9% real entre enero y agosto de 2026, en comparación con el mismo período de 2025. La situación resulta todavía más preocupante cuando se compara con 2023: la caída alcanza el 14%, el peor registro del NOA.
El principal retroceso se observó en Ingresos Brutos, impuesto directamente vinculado con el movimiento comercial y productivo, cuya recaudación disminuyó 4,2%. De este modo, su caída limita la capacidad de financiar infraestructura, servicios y programas provinciales, cuestión que repercute directamente en la administración provincial.
El informe también expone dificultades del sector comercial en 19 de las 24 jurisdicciones. En el caso particular del distrito, entre agosto de 2024 y abril de 2026 se perdieron aproximadamente 7.391 empleos registrados y 107 empleadores, según los datos citados por la Cámara de Comercio e Industria de Salta.

Lectura política
Estos datos merece una atención especial porque introduce una dificultad concreta para Gustavo Sáenz. El gobernador necesita mantener el equilibrio fiscal, financiar obras y sostener servicios públicos, pero dispone de una recaudación propia que pierde capacidad de compra.
La situación también abre una discusión sobre la presión tributaria provincial y municipal. Según el relevamiento citado por El Tribuno, en Salta Capital conviven 77 tributos de los tres niveles de gobierno. El comercio cuestiona especialmente la acumulación de Ingresos Brutos y tasas municipales. Para Emiliano Durand, el problema también tiene consecuencias políticas: los comerciantes pueden comenzar a reclamar reducciones impositivas mientras el municipio necesita recursos para sostener su gestión.