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Política

Federico Mangione: «Hablan del equilibrio fiscal y no hablan de un equilibrio social»

El ministro denunció que la Provincia financia insumos y prestaciones que deberían estar a cargo de la Nación, y cuestionó la escasez de fondos nacionales.

San Bernardo
San Bernardo

(SALTA).- (Por Diego Nofal).- El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, volvió a encender la polémica por el financiamiento sanitario y denunció que la Provincia compra insumos que le corresponden a la Nación. Durante una jornada de prevención en el Polo de la Mujer, Mangione afirmó que el Gobierno provincial sigue invirtiendo en salud y adquiere prestaciones que debería cubrir la administración nacional. Sus declaraciones a FMProfesional dejaron en claro que la tensión entre Salta y la Casa Rosada por los recursos sanitarios está lejos de resolverse y que el reclamo salteño ya es un tema central de la agenda política provincial.

El funcionario cuestionó las prioridades presupuestarias de la gestión nacional y sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas debe contemplar también las necesidades sociales de las provincias. “Hablan del equilibrio fiscal y no hablan de un equilibrio social”, expresó Mangione para graficar la distancia entre el discurso oficial y la realidad que atraviesa el sistema sanitario salteño. La frase resume el malestar de una provincia que destina recursos propios a funciones que, por ley y por diseño federal, deberían estar financiadas con fondos nacionales y que hoy llegan de manera insuficiente.

Mangione también apuntó contra los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que recibe Salta y calificó esos recursos como escasos frente a la magnitud de los gastos sanitarios que la Provincia debe cubrir con su propio presupuesto. La advertencia no es menor porque revela que la asistencia nacional no alcanza para sostener insumos, medicamentos y prestaciones esenciales en un territorio extenso y con enormes desigualdades internas. La Provincia, mientras tanto, sigue respondiendo a una demanda creciente con herramientas financieras limitadas.

El reclamo de Mangione se inscribe en una disputa más amplia entre Salta y la Nación por los recursos de la salud y por el rol que debe cumplir el Estado federal en las provincias del interior. El ministro no precisó qué insumos o prestaciones específicas está financiando Salta en reemplazo de la Nación, pero su denuncia instaló la sospecha de un recorte encubierto que afecta directamente a los hospitales y centros de salud provinciales. La oposición provincial ya anticipó que llevará el tema a la Legislatura y exigirá explicaciones sobre el impacto real de esa sustitución de fondos.

La salud pública salteña enfrenta un escenario complejo porque la demanda aumenta y los recursos nacionales no acompañan ese crecimiento con la misma velocidad y transparencia. Mangione insistió en que la Provincia seguirá invirtiendo para garantizar la atención, pero dejó claro que esa inversión no puede reemplazar de manera indefinida la responsabilidad del Gobierno nacional. El mensaje es directo y apunta a que la Nación asuma su parte sin excusas ni dilaciones.

El debate por los fondos sanitarios también expone una discusión de fondo sobre el federalismo fiscal y sobre la manera en que se distribuyen los recursos entre las jurisdicciones. Salta reclama un trato equitativo y denuncia que el centralismo porteño decide prioridades sin medir el costo social que esas decisiones tienen en el norte argentino. La salud no es un gasto menor y menos en una provincia con altos niveles de pobreza y con una geografía que encarece cada prestación.

Mangione cerró su intervención con una advertencia que debería resonar en la Rosada porque el equilibrio fiscal sin equilibrio social termina siendo una ficción contable. La Provincia no puede seguir comprando lo que le corresponde a la Nación sin que eso deteriore la calidad del servicio y la paz social. El reclamo salteño por los fondos de salud ya no es un tema técnico sino una definición política sobre qué tipo de país se quiere construir y qué lugar ocupan las provincias en esa construcción.