(SALTA).- ¿Quién revisó el campo de juego del estadio Padre Ernesto Martearena antes de la semifinal de la Copa Argentina? ¿Quién dio el visto bueno para disputar el encuentro? Las críticas del arquero de Platense, Juan Pablo Cozzani, volvieron a poner en discusión el mantenimiento del estadio salteño y el trabajo de sus administradores. Hasta ahora, no se conocen públicamente los informes técnicos que respaldaron las condiciones de la cancha.
El partido entre Platense y Atlético Tucumán se disputó el miércoles 28 de octubre. Después de conseguir la clasificación a la final, Cozzani cuestionó las instalaciones. “Este estadio hoy no estaba en condiciones, la cancha muy mala”, declaró el futbolista. También reclamó a los organizadores de la Copa Argentina que revisen las sedes antes de confirmar los encuentros. Sus palabras tuvieron repercusión nacional.
Salta lleva años promocionándose como sede de grandes competencias deportivas. La Agencia Provincial Salta Deportes participa de las gestiones para atraer estos acontecimientos y tiene facultades vinculadas con la administración del Martearena. Pero organizar un partido también implica asumir obligaciones sobre las instalaciones. La Provincia debería informar qué condiciones exigieron los organizadores, quiénes participaron de las inspecciones y qué compromisos económicos se firmaron.
Hay cuestiones que siguen sin respuesta. ¿Quién suscribió el convenio para utilizar el estadio? ¿Cuánto dinero recibió la Provincia por facilitar las instalaciones? ¿Qué gastos se pagaron con fondos públicos? ¿Hubo contrataciones extraordinarias para preparar la cancha? También falta conocer si los organizadores recibieron informes sobre el estado del césped y quién certificó que estaba en condiciones de recibir una semifinal nacional.
Los anuncios de mejoras y los responsables del Martearena
En enero de 2026, Claudia Vásquez y Ramiro Schiavonni recorrieron el Martearena para evaluar sus instalaciones. Schiavonni anunció entonces que se estaba ejecutando un plan de recuperación del campo de juego, con la intención de comenzar la temporada en condiciones óptimas. Nueve meses después, un arquero que acababa de disputar una semifinal cuestionó públicamente el césped. La administración del estadio debe explicar qué trabajos realizó durante ese período y cuánto dinero destinó a ellos.
Tampoco es la primera vez que se anuncian inversiones para mejorar la cancha. En octubre de 2024, Sergio Chibán, entonces secretario de Deportes, presentó junto con autoridades del estadio maquinaria destinada al mantenimiento del césped. Según explicó en aquella oportunidad, los equipos habían sido adquiridos con recursos propios del Martearena. ¿Dónde están esas máquinas? ¿Se utilizan regularmente? ¿Cuánto costaron y quién controla su funcionamiento?
También están pendientes las cuentas de la semifinal. La Provincia debe informar si pagó derechos de organización, cuánto recaudó por el uso del estadio y qué servicios contrató para recibir el partido. Es necesario conocer las empresas que realizaron trabajos de mantenimiento, los montos abonados y los funcionarios que aprobaron las facturas. La Agencia Provincial Salta Deportes y la administración del Martearena tienen responsabilidades que deben quedar claramente identificadas.
Salta dispone de un Ministerio de Turismo y Deportes, una Secretaría de Deportes y una Agencia Provincial Salta Deportes, además de funcionarios dedicados específicamente a la administración del estadio. Con semejante estructura, todavía falta una explicación sobre los controles realizados antes del encuentro. Las autoridades anunciaron inversiones, compraron maquinaria y prometieron recuperar el césped. Ahora deben mostrar los informes, los contratos y las facturas. Y, sobre todo, decir quién autorizó jugar aquella semifinal en esas condiciones.






