(SALTA).- (Por Diego Nofal).- Sergio “Oso” Leavy no asistió al acto de “Cristina Libre”, realizado el lunes en Salta, pero al día siguiente publicó una fotografía con Oscar Parrilli. El exsenador, que suele reivindicar su lealtad a Néstor Kirchner, eligió reunirse por separado con el presidente del Instituto Patria. Una postal que vuelve a poner sobre la mesa las profundas divisiones del peronismo salteño.
En SMATA estuvieron Juan Manuel Urtubey, Walter Wayar, Emiliano Estrada, el Indio Godoy y otros dirigentes que, con sus diferencias, compartieron una convocatoria en defensa de Cristina Fernández de Kirchner. Leavy no apareció. Su ausencia difícilmente pueda separarse de los enfrentamientos que mantiene con varios de los participantes, especialmente con Urtubey, a quien había dedicado durísimas declaraciones apenas dos semanas antes.
El 16 de octubre, Urtubey vinculó públicamente a Leavy con Santiago Caputo, uno de los principales asesores de Javier Milei, y mencionó un presunto financiamiento proveniente de YPF. Leavy negó esas acusaciones y respondió acusando al exgobernador de tener una “imaginación delirante” y padecer “abstinencia de poder”. También le reprochó sus doce años al frente de la provincia y aseguró que había perdido el poder y se había quedado solo.
Las acusaciones de Sergio Berni que Sergio Leavy todavía arrastra
Pero el enfrentamiento con Urtubey tiene antecedentes mucho más comprometedores para Leavy. Durante la campaña electoral de 2025, Sergio Berni, entonces interventor del Partido Justicialista de Salta, lo acusó de haber roto los acuerdos del peronismo para acercarse a Gustavo Sáenz. Berni aseguró que Leavy había llevado a una reunión una encuesta que le otorgaba apenas el 4% de intención de voto.
El interventor también reveló que Leavy había rechazado una candidatura a diputado nacional porque pretendía encabezar la lista de senadores. Según Berni, su respuesta había sido terminante: “O soy senador o no soy nada”. Además, aseguró que la vicepresidenta del partido de Leavy había hablado con Sáenz para frustrar el acuerdo electoral. Leavy rechazó esa interpretación y sostuvo que actuaba por convicción política.
Berni fue todavía más lejos en octubre de 2025, cuando declaró que Leavy había decidido ser funcional a Javier Milei, que había alcanzado un acuerdo con Gustavo Sáenz y que había traicionado el espíritu del Partido de la Victoria. Esas acusaciones dibujan una contradicción que sigue presente: Leavy se presenta como un dirigente de firmes convicciones kirchneristas, mientras antiguos compañeros cuestionan sus decisiones electorales.
La fotografía con Parrilli adquiere otro significado dentro de ese contexto. Leavy escribió que ambos habían discutido el presente del país y el rumbo de la lucha política. Sin embargo, el presidente del Instituto Patria había participado de un encuentro con dirigentes que el exsenador no quiso compartir. Reunirse con Parrilli no necesariamente equivale a reconciliarse con el peronismo salteño.
Sergio Leavy sigue reivindicando su lealtad a Néstor Kirchner, pero hay un detalle particularmente llamativo en su fotografía con Oscar Parrilli: en el texto visible de la publicación no menciona a Cristina Kirchner ni reclama su libertad. Justamente, Parrilli había llegado a Salta para encabezar un acto con esa consigna. Leavy faltó al encuentro, evitó compartir el salón con los peronistas salteños y al día siguiente se mostró tomando un café con su supuesto viejo amigo. Una fotografía que deja más preguntas que respuestas sobre su verdadero lugar dentro del kirchnerismo.









