El histórico peleador Andrei Arlovski no se quiere alejar de las competencias profesionales de Artes Marciales Mixtas (MMA), y los resultados tampoco lo obligan a retirarse. En un enfrentamiento duro con el joven prospecto Jared Vanderaa, el peleador de 43 años logró imponer su experiencia para llevarse la victoria por decisión dividida.
No es por nada que los grandes peleadores consiguen logros importantes en su carrera y, pese a que la edad en algunas ocasiones resulta ser un factor decisivo, también lo es la experiencia. En un complicado duelo, el peleador oriundo de Minsk fue superior, por muy poco, a su rival, y se hizo con la victoria tras terminar los tres rounds establecidos.
La pelea empezó un tanto inesperada, ya que lo primero que ocurrió fue una explosión de Arlovski que su rival pudo absorber. El impulso permitió al ruso comenzar el encuentro con el factor sorpresa a su favor, lo que truncó la estrategia planteada su rival para encarar el enfrentamiento frente al reconocido excampeón del peso pesado.
En el segundo asalto, el desarrollo se tornó más tranquilo, ya que los años empezaron a pesar en Arlovski. «The Pit Bull» continuó con sus intentos en el intercambio de golpes, pero con una tranquilidad distinta a lo demostrado en el anterior round. Con Vanderaa intentando acortar distancias, la pelea de pie estuvo del lado del ruso.
Finalmente, el oriundo de Richland no pudo imponerse, pese a que uno de los jueces lo vio como el vencedor de la jornada. Las tarjetas mostraron un 29-28 a favor de Arlovski por parte de dos jueces, mientras que el restante escribió la misma puntuación, pero anotando como vencedor al estadounidense. Sin dudas, la leyenda del excampeón sigue vigente.