INGLATERRA.- Muchos peleadores sueñan con estar en la posición de Tom Aspinall, ahora campeón interino del peso pesado tras un nocaut técnico el 11 de noviembre pasado. El contendiente venció en el primer asalto a Sergei Pavlovich, y deberá esperar para enfrentar a Jon Jones y unificar el título. En declaraciones posteriores al triunfo, Aspinall explicó la razón de su coronación.
Las constantes finalizaciones formaron una imagen temible del británico, que superó a uno de los luchadores más peligrosos de la promotora. «Soy muy amigable, así que no estoy seguro. Un hombre muy agradable y amigable. Pero cuando la puerta del octágono se cierra, puedo hacer cosas que otros pesos pesados no pueden, así de simple«, remarcó.
En esa línea, el peleador enfatizó en los momentos claves del enfrentamiento en los que saca el mayor provecho. «Mi mente es muy diferente y veo tomas que otras personas no ven. Tomo decisiones que otras personas no pueden tomar y si miras hacia afuera y piensas: ‘Este tipo tiene agujeros en su juego’, pero entras y vamos a ver cómo te va», señaló luego Aspinall.
«Es simplemente reactivo. Eso es sólo un testimonio de mi formación. Llevo entrenando desde los 8 años y cuando veo un tiro golpeo, y cuando no veo un tiro no lo golpeo. Creo que lo golpeé con un gancho de izquierda y un derechazo y luego tal vez un 1-2, no estoy seguro, tengo que mirarlo nuevamente», agregó el luchador sobre su más reciente victoria.
Por último, el peleador adujo los entrenamientos como principal motivo de sus impactantes triunfos. «He estado en las artes marciales por mucho tiempo. Hemos hecho muchos ejercicios a lo largo de los años con mi papá y cosas así, y con todos los demás entrenadores que han estado involucrados, donde mis reacciones son súper rápidas. Mis ojos son súper buenos. Todavía perforamos cosas con los ojos todos los días. Es sólo práctica», cerró Tom Aspinall.