Connect with us

Hi, what are you looking for?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

¡Justicia Express! En 6 días, recuperan el celular del vicegobernador y detienen a los ladrones

Lejos de despertar elogios, el esclarecimiento del robo al funcionario despertó fuertes quejas por no replicar la misma eficiencia en el resto de los robos. Además, se deslizaron hipótesis suspicaces respecto al contenido del teléfono robado.

Antonio Marocco
Antonio Marocco
banner



En apenas seis días, la misma cantidad que demandó la creación de la tierra, la justicia local logró desentrañar el robo denunciado por el vicegobernador de la provincia, Antonio Marocco, quien perdió su teléfono celular a manos de un par de motochorros.

El robo ocurrió el martes a las 22.30, cuando el funcionario público se hallaba en el restaurante “Puna”, ubicado en la esquina de la avenida Reyes Católicos y Las Palmeras, a donde había ido por invitación del dueño, un amigo que le reservó una mesa para él y sus amigos.

En un momento de descuido, un joven apareció de la nada y se llevó el teléfono del vicegobernador, quien no se dio cuenta hasta que una mujer, de otra mesa, vio el robo y comenzó a gritar para que alguien detenga al delincuente, quien corrió hasta una motocicleta en marcha, en la cual se dio a la fuga junto a su cómplice.

En la mesa de Puna, en tanto, Marocco se quedó masticando bronca por el saqueo, aunque lo sufrido lo hizo reflexionar respecto al sufrimiento de otros cientos de salteños que a diario sufren esta clase de robos e incluso otros ilícito aún peores.

Da mucha bronca, mucha impotencia. La violencia que se ejerce sobre uno. No física en este caso, pero sí se piensa en el ciudadano de a pie, quien tiene al celular como una herramienta de trabajo», declaró al referirse al robo sufrido.

Su descripción del robo no fue para nada desatinada, pues interpretó muy bien el pesar de la víctima, la que, por lo general, no tiene la suerte de que la justicia le brinde respuestas tan rápidas como sí sucedió con el vicegobernador, quien, en menos de una semana vio resuelto su caso.

A diferencia de numerosos ilícitos denunciados, su caso no quedó archivado en la dependencia policial a la espera de que sea la fiscalía la que inste las medidas para su esclarecimiento. Tampoco el fiscal prefirió esperar a que ese trámite procesal sea cumplido por la policía.

Respuesta inmediata

Conocido el robo, todos los operadores del sistema judicial actuaron con una sincronización espectacular. El fiscal penal 2, Ramiro Ramos Ossorio, el mismo que trabajó en el esclarecimiento del secuestro extorsivo del empresario Víctor Giménez, de la empresa de transporte El Cóndor, se puso manos a la obra y dictó las diligencias que se debían hacer para dar con los delincuentes.

Claro que esta vez no se trataba de un hecho de gravedad, pues se trataba de un teléfono celular, aunque tampoco era cualquier aparato, no tanto por la marca sino por su propietario, cuya función pública fue el principal motor de la causa.

Esta vez las cámaras de video funcionaron a la perfección, los testigos colaboraron y en cuestión de horas, se contó con un perfil de los delincuentes. Con estas pistas, los sabuesos de la policía salieron a la calle en busca de identificar a los cacos.

Con un seguimiento diario de los jefes policiales, en busca de novedades respecto al robo, los investigadores pudieron establecer la identidad de dos sospechosos que solían operar en la zona del robo, cuyos nombres fueron delatados en fin de semana.

Las pesquisas dieron sus frutos el lunes, cuando dos allanamientos en viviendas de Villa María Ester, dieron resultado positivo. Justo en una barriada donde se encuentran ubicadas las instalaciones de la Escuela de Suboficiales de la Policía y el predio del Servicio de Emergencia 911.

Los policías detuvieron a los dos motochorros, como así también secuestraron una motocicleta, presumiblemente utilizada para el saqueo, prendas de vestir usadas la noche del robo y, lo más importante, diversos teléfonos celulares, entre los cuales estaría el del vicegobernador.

Privilegiado

Ayer, el sitio oficial que refleja la tarea de los fiscales penales, dio a conocer la noticia del esclarecimiento del robo, pero la novedad no tuvo el festejo esperado, pues surgieron muchas quejas por lo que se interpretó como un accionar privilegiado, dada la talla del denunciante.

Los reclamos apuntaron contra la misma justicia, pues no se obtienen los mismos resultados en otros numerosos ilícitos, aún con perjuicios mayores, como el saqueo millonario de una joyería ubicada en pleno centro, de donde un par de ladrones se llevaron joyas valuadas en 6 millones de pesos.

A la par, se deslizaron hipótesis suspicaces respecto a que la celeridad de la justicia por resolver el caso se debería a la exigencia del vicegobernador por recuperar el teléfono celular, pues en su contenido podría haber elementos que, de ser difundido por los ladrones, podrían dejarlo mal parado.

Algunos, incluso, insinuaron que el mismo Marocco, que se había lamentado por el contenido de su teléfono, en realidad estaba preocupado no por los contactos con organismos vinculados a la función pública, sino a posibles evidencias de hechos irregulares.

La fiscalía, en tanto, anunció que los dos delincuentes serán imputados hoy a la mañana por el fiscal Ramos Ossorio, quien calificó el ilícito denunciado como un caso de hurto simple. Un grupo más desconfiado, en tanto, no descartó que los dos sujetos detenidos, en realidad, se trate de perejiles, maniobra ya utilizada en varios casos de trascendencia y, por lo tanto, nada descabellada.