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Salta

Pateó el asado y denunció al intendente de El Quebrachal por falta de pago

Los niveles de corrupción en los municipios del interior son ya ampliamente conocidos, sin embargo, nunca dejan de sorprender. Y la sorpresa de la semana la dio el intendente Rojas, quien fue denunciado por no pagar la carne del asado.

El Quebrachal
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SALTA.- Si hay algo que nunca falta, más allá de lo crítica que sea la situación, es la carne para el asado y más aún, cuando el que anfitrión es el Estado. Todos se apresuran para estar presentes, cualquiera sea el evento, desde la visita de algún funcionario hasta un velorio, una tradición que está a punto de desaparecer en El Quebrachal, porque el proveedor de esos placenteros cortes denunció al jefe comunal, Rolando “Roly” Rojas por falta de pago.

Y no es para menos, pues la cuenta había llegado ya a los 10 millones de pesos, dinero que el carnicero del pueblo, Jorge Pérez, quien la semana pasada se presentó en el Juzgado Multifueros en la localidad de Joaquín V. González y plantó dos denuncias en contra del jefe comunal, quien había estado engañando al matarife con cheques sin fondos.

Pérez, propietarios de dos carnicerías en El Quebrachal, dio un detalle de todas las órdenes de compra que “Roly” Rojas le mandó para satisfacer, tanto a comedores comunitarios, como otras comilonas patrocinadas por el intendente, quien siempre se hizo ver a la hora del asado.  

En la documentación presentada, se advirtieron, al menos, 34 cheques emitidos por Rojas, los cuales fueron “rebotados” por el banco al carnicero, quien durante todo el 2021 proveyó al municipio de cientos de kilos de cortes para el asado.

Se habla de más de 100 órdenes de compra que fueron cumplidas por el carnicero, quien, al momento de radicar las dos denuncias, aseguró una y otra vez que el jefe comunal lo engañó con los cheques y, en definitiva, nunca recibió un peso por sus productos.

Respecto al destino de las órdenes de compras, Pérez ratificó que se trataba de carne “destinada a los comedores y merenderos, pero también a los velorios o eventos sociales. También se llevan para los asados y para uso personal”, con lo cual dejó abierta la puerta para una investigación más allá de un caso de falta de pago.

Para paliar la situación, Pérez reveló que tuvo que sacar dinero de donde no tenía, por lo que debió vender una camioneta y hasta pedir un préstamo al banco, ya que los proveedores ya no le querían dejar más carne debido a la demora en cancelar sus deudas.

Respecto a si hizo los reclamos del caso ante la intendencia, Pérez sostuvo que ya se reunió con el abogado del municipio por la denuncia. “Y siempre me estira los plazos. El intendente no quiere ni verme y se esconde, por eso es que decidí denunciar a la municipalidad».

Las denuncias

En la primera denuncia, realizada hace un mes, el carnicero expuso sobre los 34 cheques que le dinero y que, al cobrarlos, le dijeron que la cuenta de la comuna no tenía fondos, deuda que superar los cinco millones de pesos. A esa cantidad se le agregan otros casi 6 millones más, correspondiente a más de 100 órdenes de compras.

Pérez, cabe señalar, opera con el municipio desde más de 20 años, sin que nunca haya sucedido una situación con la ahora denunciada. “Esto es una vergüenza. Me dijeron que los montos estaban inflados, que no era tanta plata, pero como yo soy ordenado tengo todas las facturas y comprobantes ordenados por fecha”.

Mientras la justicia lleva adelante las distintas diligencias procesales del caso, Pérez adelantó que deberá tomar medidas más firmes para asegurarse el pago de la deuda. “Lamento mucho esta situación, pero no me queda otra que pedir el embargo y ya lo pedí por las dos camionetas nuevas que se compró la Intendencia», dijo Pérez.

Esta última mención respecto a la compra de automotores llamó la atención, pues evidenciaría que el municipio cuenta con fondos suficientes, por lo que será tarea de la justicia determinar por qué no se destinó parte de ese dinero al pago de la deuda con el carnicero.

Más allá de la carne para los asados, un asunto nada menor dentro de la vida del municipio y, en especial, de aquellos que dependen de la comuna que, tampoco son pocos, muchos vecinos están preocupados respecto a lo que sucederá con los comedores que dependen de la municipalidad.

Esta situación no hace más que poner a Rojas y su gestión otra vez en la mirada de todo el pueblo, el que ya reprueba las decisiones de su jefe comunal, muchas veces dirigidas a beneficiar a los que son parte de su entorno en desmedro del bueno uso de los fondos municipales.

Rojas, quien ya tiene en su haber otras denuncias por las que su nombre retumbo en distintos medios, deberá responder ahora por los 10 millones de pesos que se le debe a un proveedor no menos importante, como el carnicero, el comerciante de quien todos esperan los mejores cortes para la parrilla, la que ahora, con todo este revuelo y para disgusto de todo, entrará en licencia por un buen rato.