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«¿De qué lado están?»: Cristina Pérez se manifestó sobre el drama de Chano y las falencias del sistema:

La conductora no dudó en hacer referencia a lo que Marina Charpentier, la madre del cantante, habló en el Senado.

Cristina Pérez
Cristina Pérez
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Tajante, sin rodeos ni filtros. Así fue como se mostró en las últimas horas una de las periodistas más sinceras, prestigiosas y queridas de la radio y la televisión argentina, como es el caso de Cristina Pérez. Fue en su programa de Radio Rivadavia, «Cristina Sin Vueltas», donde analizó lo que ocurre con Chano y sus adicciones, la falencia del sistema y el narcotráfico en nuestro país.

«En un nuevo pedido desesperado, esta vez en el Senado de la Nación, la madre de Chano Carpentier volvió a pedir cambios en la Ley Nacional de Salud Mental. Su relato fue desgarrador y el motivo de su impotencia, de total sentido común. Uno de los puntos de esa legislación considera excepcional a la internación que no sea por voluntad del paciente. Y la madre del cantante plantea que su hijo tiene la voluntad tomada por la droga, lisa y llanamente, con lo cual es imposible que sostenga la decisión de estar internado», comenzó asegurando.

Rememoró lo que sucedió

«El cantante vivió una situación gravísima cuando en medio de un brote psicótico. Se enfrentó a tres policías con un arma blanca de unos treinta centímetros. Recibió disparos de uno de los uniformados que fueron llamados de urgencia a su casa de un country de Capilla del Señor. Chano terminó en critico estado peleando por su vida durante más de un mes. En una recuperación que su mamá había considerado milagrosa y una oportunidad para su recuperación. Al policía que le disparó le negaron en estos días el sobreseimiento y está imputado por lesiones gravísimas», lanzó Cristina Pérez relatando lo sucedido meses atrás.

«Pero ese episodio límite, tampoco generó la remisión de sus adicciones. Esta semana su madre reveló cómo actúan en forma potenciada, bipolaridad, esquizofrenia y el consumo de drogas en su hijo, y que como consecuencia de la situación vivida con la intervención policial se le dificulta incluso que la policía acuda cuando ella pierde todo control. Tiene miedo de que su hijo, que hace 20 años se droga, amanezca un día sin vida. Cualquiera que conozca un adicto, o que simplemente siga las noticias que en forma permanente dan cuenta de la intemperie institucional que deja sin salida a las familias de adictos que intentan su recuperación, sabe que bajo la normativa de lo legal, hoy se termina concretando un abandono», lanzó.

Su crítica al sistema

«En un país donde no se combate los narcos, donde los niños y jóvenes carenciados son carne de cañón de su maquinaria de tráfico convirtiéndose en soldaditos capaces de matar para conseguir droga desde temprana edad, donde desde las municipalidades aconsejan tomar poquito refiriéndose a sustancias que generan adicciones y por lo tanto lo poquito es mucho y un peligro como advirtió la propia Academia de Medicina, las políticas son al menos confusas, al menos erráticas y no poco sospechosas», apuntó Cristina Pérez.

Delante de sus oyentes, fue por más. «¿De qué lado están los que sostienen políticas que convierten a los adictos en personas a la deriva sin rescate posible o simple material de descarte de un status quo que sólo favorece a los narcotraficantes? En los barrios más humildes la droga hace estragos y convierte a los jóvenes en delincuentes totalmente sacados. Una madre que no tenga la visibilidad de la mamá de Chano, puede amanecer un día y ver a su hijo morir con droga adulterada. O contemplar cómo en pocos meses se convierte en un ‘muerto vivo’, como relataban en las primeras épocas las madres del paco, que en algunos casos luchaban con la adicción de niños, ni siquiera adolescentes», manifestó.

«El drama de las adicciones cruza transversalmente el mosaico social. Ataca mayormente a la población joven, pero puede convertirse en el sino trágico de toda una vida. Chano Carpentier tiene 40 años, y hace dos décadas que su madre intenta lo que hasta ahora le resulta imposible. Su hijo ya no es un muchacho, es todo un hombre, con una carrera exitosa, que tampoco tuvo más fuerza que sus adicciones. Hoy dice ‘No quiero estar en el velatorio de mi hijo’ ¿Cuántas madres hay como ella? ¿Qué falta para que se discuta y reformule una legislación que lejos de las teorías y las líneas políticas o ideológicas, hoy deja un vacío demasiado parecido al abandono para quienes intentan que sus seres queridos no se mueran de un momento a otro por una sobredosis? ¿De qué lado están?«, finalizó.